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“LA PARANOIA DE PUTIN: LA EXPANSION DE LA OTAN HACIA EL ESTE” Primera parte.

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“¿Estamos instalando misiles en la frontera de Estados Unidos? No, es Estados Unidos quien nos amenaza con sus misiles. Ya están en las puertas de Rusia”.

- Vladimir Putin -

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I INTRODUCCION

En este mes de junio se cumplieron 210 y 81 años, respectivamente, de las mayores invasiones sufridas por Rusia, ejecutada la primera de estas por Napoleón Bonaparte el 23 de junio de 1812, y la segunda por la Alemania de Adolfo Hitler el 21 de junio de 1941. Hoy, la Federación de Rusia, presidida por el autócrata Vladimir Putin, no solo se opone al ingreso de Ucrania a la Union Europea y a la Organización del Tratado del Atlántico Norte OTAN (1), sino que tambien exige que Suecia y Finlandia no se incorporen a la OTAN y que en los países del Este de Europa miembros de la Alianza Atlántica,(2) no se desplieguen tropas y armamentos estratégicos.

Pero, ¿qué mueve al Presidente de Rusia para pretender imponer límites a la soberanía de otros estados en cuanto a sus políticas de seguridad y defensa y a su participación en organizaciones supranacionales en procura de asegurar sus soberanía y objetivos nacionales? Para dar respuesta a esta interrogante debemos remitirnos, como lo aconsejó sabiamente el Presidente Harry S. Truman, a la historia pues del pasado surgirán las razones que hoy mueven a un Vladimir Putin manifiestamente afectado por una patológica paranoia de ser atacado desde el exterior, a tomar acciones agresivas y proferir amenazas bélicas contra países vecinos que pueden llevar al estallido de un conflicto mundial de consecuencias hasta hoy desconocidas. Tan tensa resulta la actual situación por la invasión rusa a Ucrania que la Confederación Suiza, cuyas fuerzas militares formaron parte de la Grande Armée napoleónico que invadió a Rusia en 1812 y que desde 1815 es ejemplo de una neutralidad por demás lucrativa, está considerando opciones para reforzar su seguridad, incluida la realización de ejercicios militares conjuntos con los países miembros de la OTAN. Así lo reportó la Agencia de Noticias Reuters el 16 de mayo de 2022, citando al funcionario Paelvi Pulli, jefe de Política de Seguridad del Ministerio de Defensa de Suiza. (3)

Ciertamente el temor a la agresión externa que se manifiesta de las reiteradas declaraciones de la dirigencia rusa proferidas desde el comienzo de la crisis de Ucrania en marzo de 2021. tiene su fundamento en la historia. En efecto, el territorio de Rusia ha sido objeto de ataques y ocupaciones por fuerzas foráneas durante los últimos 8 siglos, comenzando con la Invasion mongola por Batú Khan a la Rus (Estado) de Kiev (4) en el 1237, seguido en 1570 de la invasión al entonces Zarato Ruso (5) por el Kanato Otomano de Crimea(6) que llevó a la ocupación y destrucción de Moscú. Rusia tambien ha confrontado agresiones militares ejecutadas por sus vecinos europeos que han sembrado en la mentalidad imperial de Vladimir Putin la desconfianza y el temor que la historia nuevamente se repita y se frustre su aspiración de establecer el “Imperio Eslavo-Ortodoxo Euroasiático”, que implica “…replantear fronteras para forjar una nueva nación y gentilicio, surgido de la unión de rusos, bielorrusos y ucranianos, sin importar el costo humano que ello conlleve”.(7) La pretensión expansionista de Putin que se extiende más allá de las fronteras de la antigua Union Sovietica ha sido advertida de forma reiterada por el Presidente de Ucrania Volodomir Zelenski, quien ha manifestado que “…el objetivo final de los dirigentes rusos no es solo apoderarse del territorio de Ucrania, sino desmembrar todo el Centro y el Este de Europa. La invasión rusa a Ucrania solo fue el comienzo. Ellos quieren apoderarse de otros países”.

II OCCIDENTE vs. RUSIA

La relación histórica de Rusia con Occidente ha sido por demás confrontacional. Durante los años transcurridos entre 1610 y 1941, Rusia seria atacada e invadida por naciones europeas en 5 ocasiones; la primera al comienzo del Siglo 17 por el entonces Imperio Sueco y las siguientes cuatro, en 1812,1914, 1918 y 1941, respectivamente. Tras la victoria contra la Alemania Nazi en 1945, José Stalin decidió como estrategia de sobrevivencia, crear, contando con la anuencia de Estados Unidos y la Gran Bretaña, una “zona de contención” en Europa del Este controlada por Moscú para evitar que países como Polonia o Checoeslovaquia fuesen utilizados nuevamente, como había sucedido reiteradamente en el pasado, como vía de paso de una nueva invasión a Rusia.

En ejecución de esa estrategia, Stalin creó organizaciones contrapuestas a la OTAN y la Comunidad Económica Europea como fueron el Pacto de Varsovia (mayo de 1955) y el Consejo de Ayuda Mutua o CAME (enero de 1949) y aisló a Europa de Este tras la que Winston Churchill calificó como la “Cortina de Hierro”. Además, despues de la destrucción sufrida por la Union Sovietica como consecuencia de la invasión alemana en junio de 1941, ejecutada bajo el nombre clave de “Operación Barbaroja”, Stalin dejó claro que de estallar un conflicto bélico entre la Union Sovietica y las Democracias Occidentales, este se libraría Europa y no en territorio soviético.

La histórica desconfianza de Rusia hacia Occidente no se ha limitado al ámbito militar pues Rusia temía - y ciertamente hoy teme con igual fuerza - la permeabilización a su territorio de ideas occidentales como el liberalismo y el individualismo, principios opuestos al autoritarismo aplicado desde la fundación del Zarato Ruso por Ivan IV “El Terrible” en 1547 hasta nuestros días. Aunque entre 1610 y 1617 el entonces Imperio Sueco obtuvo del Zarato Ruso importantes ganancias territoriales producto de su victoria en la Guerra del Ingria,(8) la primera incursión militar significativa de una nación occidental a territorio ruso se produjo con la invasión de Napoleón Bonaparte en junio de 1812, lanzada como castigo al Zar Alejandro I por su comercio con la Gran Bretaña, violando el bloqueo continental contra la “Pérfida Albión” (9). -

LA INVASION A RUSIA POR NAPOLEON BONAPARTE 

La invasión a Rusia por la Grande Armée napoleónica fue inmortalizada por Leon Tolstoi en su obra cumbre “La Guerra y la Paz”, escrita en su hacienda “Yásnaia Poliana”, en las afueras de la ciudad de Tula, al sur de Moscú, donde el 27 de noviembre de 1941 el General Heins Guderian, Comandante del 2º Ejercito Panzer alemán, establecería su puesto de mando durante el avance alemán hacia Moscú. La invasión por Napoleón Bonaparte fue lanzada desde territorio polaco el 23 de junio de 1812 cuando 680,000 hombres encabezados por el propio Napoleón, cruzaron el Rio Niemen, ingresando a territorio ruso.

El Zar Alejandro I no ofreció batalla a las fuerzas napoleónicas, retirándose y recurriendo a una política de “tierra arrasada”Retirada del Ejercito de Napoleon luego del incendio de Moscu.1812. Oleo de Viktor Mazurovsky.Retirada del Ejercito de Napoleon luego del incendio de Moscu.1812. Oleo de Viktor Mazurovsky. que sería nuevamente puesta en marcha por José Stalin durante la fase inicial de la Invasion alemana en el verano de 1941. El único enfrentamiento importante en aquella guerra se produjo el 7 de septiembre de 1812 en la localidad de Borodino, batalla sangrienta que causó más de 70.000 bajas combinadas y abrió el camino a la toma de un abandonado Moscú. La ocupación de Moscú se produjo el 14 de septiembre de 1812 y duró poco más de un mes pues las fuerzas napoleónicas iniciaron su humillante retirada en noviembre de 1812 durante la cual fueron diezmadas por el “General Invierno”, las enfermedades y el hambre, logrando escapar de Rusia solo 100.000 hombres. El 31 de marzo de 1814 Paris fue ocupada por las tropas aliadas, incluyendo fuerzas rusas comandadas por el propio Zar Alejandro I. Napoleón Bonaparte abdicaría como emperador el 11 de abril de 1814 y partiría a su primer exilio en la Isla de Elba en el Mediterráneo. Un año más tarde, tras su intento de retomar el poder, Napoleón sería derrotado en la Batalla de Waterloo el 16 de junio de 1815 y enviado a su segundo exilio a la Isla de Santa Elena, en la Costa Atlántica de Africa, donde fallecería el 5 de mayo de 1821.

Irónicamente, la derrota de Napoleón no trajo tranquilidad al régimen zarista pues los miles de soldados rusos que atravesaron Europa en su marcha hacia Francia, entraron en contacto con ideas liberales que eran vistas por los cortesanos del Zar como un peligro para la estabilidad del régimen autocrático ruso. En efecto, el 26 de diciembre de 1825 se produjo un alzamiento militar en San Petersburgo contra el nuevo Zar Nicolas I, ejecutado por oficiales rusos que fueron conocidos como los Decembristas. Para enero de 1826, el Movimiento Decembrista sería derrotado y sus lideres ejecutados o deportados a Siberia.

EL ATAQUE A RUSIA POR EL IMPERIO ALEMAN. LA REVOLUCION BOLCHEVIQUE

Al estallar la Primera Guerra Mundial en agosto de 1914, Rusia declaró la guerra a Alemania, Austrria-Hungria y Turquía, en solidaridad con los serbios que habían sido invadidos por Austria como consecuencia del asesinato en Sarajevo el 28 de junio de 1914 del heredero al trono austriaco, el Archiduque Franz Ferdinand, y su esposa Sofia. La entrada de Rusia en la guerra del lado de Inglaterra y Francia fue bien recibida pues Rusia tenía el mayor ejercito del mundo y ello sugería una segura victoria sobre la Cuádruple Alianza conformada por Alemania, Turquía, el Imperio Austro-Húngaro y Bulgaria.

Tras unos éxitos iniciales en su avance hacia el oeste, especialmente contra las fuerzas austro-húngaras en la batalla de Galitzia librada en el sur de la actual Ucrania entre el 26 de agosto y el 11 de septiembre de 1914, las fuerzas del Imperio ruso fueron detenidas y forzadas a retroceder. En Prusia Oriental, el 1º y 2º Ejércitos rusos que pretendían avanzar hacia Alemania a través de Prusia Oriental, fueron diezmados por el 8avo Ejército alemán en la Batalla de Tannemberg que tuvo lugar entre el 26 y 30 de agosto de 1914. Una tercera batalla de resultado “inconcluso”, se libró en el Frente del Este entre el 11 de noviembre y el 6 de diciembre de 1914, en la ciudad de Lodz, en territorio de Polonia. En esa batalla en la que participaron 750.000 soldados rusos y alemanes, combatió como integrante del Noveno Regimiento de Cabellaría (Dragones) del 9º Ejército alemán, Carlos Meyer Baldó, pionero de la Aviacion Militar de Venezuela, nacido en Maracaibo de padre alemán y madre venezolana. El Leutnant Carlos Meyer Baldó, se incorporó a la Fuerza Aérea alemana en mayo de 1916, formando parte del famoso escuadrón aéreo “Circo Volante” (así conocido por los múltiples colores que identificaban a los 14 aviones biplaza Fokker DVII de la escuadrilla) que era comandado por Manfred von Richthofen. Carlos Meyer Baldó fue condecorado por su valentía en combate con la Cruz de Hierro en su Primera y Segunda Clase y la Cruz Hanseática.

Comenzando el año 1915, los Ejércitos alemanes y austro-húngaros avanzaban en el este y las fuerzas rusas se retiraban sufriendo grandes bajas. Ante las derrotas sufridas, el Zar Nicolas II asumió el comando de las fuerzas armadas rusas, las que permanecerían paralizadas hasta 1916 cuando reiniciaron operaciones, pero sin mucho éxito. Para 1917, tras 3 años de guerra total, Rusia había sufrido millones de bajas, su economía colapsaba y el pueblo estaba hambriento y cansado de la guerra. La rebelión se sentía en el ambiente. En febrero de 1917, tuvo lugar la primera revuelta militar contra el Zar Nicolas II y un mes despues, el 2 de marzo, el Zar se vio obligado a abdicar por presión de la Duma, asumiendo el gobierno Alexander Kerenski, quien continuó la guerra contra Alemania.

Aprovechando el caos social y político que imperaba en San Petersburgo y con el propósito de sacar a Rusia de la Guerra para así poder trasladar sus muy necesitadas Divisiones al Frente del Oeste, el alto Mando Aleman cometió un error de trascendencia histórica.

El 17 abril de 1917, en un tren sellado procedente de Suiza que atravesó Alemania en ruta a Suecia y de allí a San Vladimir Ilich Lenin. Imagen de Dominio Público .Petersburgo, Alemania inoculó a Rusia con el letal virus bolchevicum al permitir que Vladimir Ilich Lenin regresara a San Petersburgo para unirse a Leon Trotsky y lanzar la revolución que en octubre de 1917 derrocaría a Alexander Kerenski. Lenin, una vez que asumió el control de Rusia, firmó el 3 de marzo de 1918 en Brest-Litovsk una paz por separado con Alemania, lo que permitió a Berlin, por primera vez desde el comienzo de la Guerra en 1914, luchar en un solo frente. Pero todo sería en vano pues 8 meses despues, el 11 de noviembre de 1918, terminaría la llamada Gran Guerra que vio el fin de cuatro Imperios: el Aleman, el Astro-Húngaro, el Ruso y el Otomano. Sobre las consecuencias del error cometido por el Alto Mando aleman al permitir y facilitar el regreso de Vladimir Lenin a Rusia, el General Max Hoffman, miembro del Estado Mayor del 8o Ejercito aleman y uno de los negociadores del Tratado Brest-Litovsk, diría con pesar despues de la Guerra: ”Nunca sospechamos, ni tampoco previmos los peligros para la humanidad que se derivaron de ese viaje de los bolcheviques a Rusia.” (10)

INTERVENCION DE OCCIDENTE EN LA GUERRA CIVIL DE RUSIA

Con la firma del Tratado Brest-Litovsk que puso fin a la guerra entre la Rusia bolchevique y las Potencias Centrales, a Inglaterra, Francia y Estados Unidos les preocupaba que la gran cantidad de equipos y suministros bélicos entregados a la Rusia zarista cayeran bajo el control de los bolcheviques o de Alemania. Tambien a las Potencias Aliadas les inquietaba que el comunismo se esparciera fuera de las fronteras de Rusia y tal posibilidad había que evitarla, lo que llevó a Winston Churchill a pronunciarse en 1918 sobre sobre el peligro que representaba el bolchevismo para Europa y el Mundo, manifestando, “Los bolcheviques son el enemigo de la raza humana y hay que destruirlos al costo que sea”.

Cuando estalló la Guerra Civil en Rusia en 1918 entre los “Rojos” de Lenin y Trotski y los “Blancos” anti bolcheviques, los Aliados Occidentales - Inglaterra, Francia, Canadá y Estados Unidos - enviaron tropas a Rusia para asegurar que los equipos y armas que se encontraban en puertos rusos, principalmente en los puertos de Múrmansk (en el noroeste de Rusia en el Mar de Barents) y Arcángel (en el Mar Blanco), no cayeran en manos enemigas. Por su parte, la Royal Navy fue enviada al Mar Báltico para apoyar a las fuerzas antibolcheviques en Estonia y Letonia. Para cuando terminó la guerra civil rusa en noviembre de1920 con la victoria de los Bolcheviques, había en territorio ruso cerca de 250,000 tropas extranjeras. Aunque Lenin y los suyos consolidaron el poder en Rusia para 1921 y la Union Sovietica fue fundada a finales de 1922, la obsesión ante la posibilidad real de ser atacada por naciones vecinas caló en la dirigencia soviética, especialmente en su líder José Stalin, quien enfrentaría 20 años más tarde, la agresión más destructiva lanzada contra Rusia jamás registrada.

LA INVASION POR LA ALEMANIA NAZI A LA UNION SOVIETICA

- El Pacto Molotov - Ribbentrop -

El 23 de agosto de 1939 se firmó el Pacto de No Agresión Molotov-Ribbentrop entre la Union Sovietica y la Alemania Nazi, con vigencia de 10 años. El pacto fue un acuerdo de conveniencia mutua entre dos enemigos ideológicos que estabanStalin y Ribbentrop estrechan sus manos en Moscu, 1939.  Imagen bajo Licencia CCA de Deutsches Bundesarchiv. Atribución: Bundesarchiv, Bild 183-H27337 / CC-BY-SA 3.0Stalin y Ribbentrop estrechan sus manos en Moscu, 1939. Imagen bajo Licencia CCA de Deutsches Bundesarchiv. Atribución: Bundesarchiv, Bild 183-H27337 / CC-BY-SA 3.0 conscientes que uno de ellos debía desaparecer para que el otro se impusiera. Para Adolfo Hitler era necesario asegurarse que mientras sus fuerzas invadían y ocupaban Europa Occidental, Rusia no atacara por la retaguardia para así evitar tener que luchar en dos frentes, como había sucedido en la Primera Guerra Mundial con consecuencias muy negativas para Alemania. Por su parte, José Stalin estaba claro que una vez que Alemania controlara Europa Occidental, la Union Sovietica sería la siguiente en la listas de objetivos de Hitler. Por ello, Stalin necesitaba ganar tiempo para prepararse material y militarmente para cuando se produjera el ataque alemán, pues la “Gran Purga” de 1935 (11) dejó a las Fuerzas Armadas rusas sin su liderazgo natural, desorganizadas e inoperativas. Durante los 4 años en los que se escenificó la implacable y paranoica persecución estalinista que afectó a cientos de miles de ciudadanos soviéticos, el costo humano pagado por el mando de las fuerzas armadas rusas fue el siguiente: 3 de 5 Mariscales; 13 de los 16 Comandantes de Ejércitos; 8 de 9 Almirantes; 47 de los 50 Generales de Cuerpos de Ejército y 154 de los 186 Generales de División. Todos esos oficiales fueron ejecutados o enviados a los gulags siberianos.

El Pacto Molotov-Ribbentrop incluía un Protocolo secreto que acordaba la invasión a Polonia por las partes firmantes; Alemania invadiría por el oeste y la Union Sovietica por el este. Así, el 1 de septiembre de 1939, las fuerzas del Tercer Reich invadieron Polonia, lo que llevó a que Inglaterra y Francia, países que habían garantizado en marzo de 1939 la integridad territorial de Polonia, declarasen la guerra a Alemania. El 17 de septiembre, Jose Stalin cumplió su parte del Acuerdo con Hitler invadiendo Polonia por el este. Para el 6 de octubre de 1939, Polonia se había rendido y pagaría un alto precio durante su ocupación sexagenaria, primero por la Alemania nazi en 1939 y. despues, por la Union Sovietica a partir de 1945.(12) Los polacos han sido sometidos durante los últimos 600 años, alternativamente por Alemania y Rusia, hasta su liberación en 1989 gracias a la gesta de dos insignes polacos: San Juan Pablo II y Lech Walesa. Hoy los polacos vuelven a enfrentar a Rusia pues saben que si Putin - a quien los polacos llaman despectivamente Herr Putler - no es detenido en su ultraje a Ucrania, Polonia puede ser el próximo objetivo del Kremlin.

La Guerra de Invierno 1939-1940

Mientras Adolfo Hitler preparaba su próxima campaña en Europa despues de su triunfo en Polonia, Jose Stalin se disponía a ajustar viejas cuentas con su vecino al Norte: Finlandia. Desde 1936, cuando Hitler inició la militarización de Alemania con la ocupación de Renania, José Stalin comenzó a temer una invasión alemana que según sus pronósticos vendría desde Finlandia a través del Istmo de Karelia, ubicado a 40 kms al noroeste de Leningrado, hoy San Petersburgo. Finlandia y Rusia tenían una larga historia de confrontación pues en 1712 Finlandia fue arrebatada por Rusia al Imperio Sueco que la había dominado por 600 años, convirtiéndola en el Gran Ducado Autónomo de Finlandia que formaba parte del Imperio Ruso. En 1917, Finlandia declaró su independencia tras la Revolución Bolchevique, iniciándose una guerra civil entre los “rojos” comunistas y los “blancos” pro independencia, quienes resultaron vencedores gracias al apoyo clave recibido de Alemania que al comienzo de 1918 envió 12,000 soldados para ayudar a derrotar a las fuerzas bolcheviques. Jose Stalin, quien estaba consciente del vínculo entre Alemania y Finlandia, trató de negociar cambios fronterizos con Helsinki para proyectar la frontera ruso-finlandesa hacia el norte, con el propósito de alejarla “…por lo menos 70 kilómetros de Leningrado”, lo que le permitiría militarizar el Istmo de Karelia que a juicio de Stalin, constituía “la puerta abierta” por donde avanzarían las tropas de Hitler en su anticipada invasión a la Union Sovietica. Ante la negativa de Helsinki de aceptar las presiones de Moscú para el ajuste fronterizo, el 30 de noviembre de 1939, Stalin ordenó la invasión a Finlandia y ese día 400,000 soldaos soviéticos, apoyados por 2.500 tanques, 3.000 aviones y artillería pesada, cruzaron la frontera ruso-finlandesa.

Mientras los soviéticos avanzaban en todo el frente, la reacción del mundo fue poco más que simbólica, limitándose a la expulsión de la Union Sovietica de la inoperante Sociedad de las Naciones, organización a la que Estados Unidos nunca se incorporó pese a que fue el proyecto personal de su presidente Woodrow Wilson. A la expulsión de la Union Sovietica de la Sociedad de las Naciones le habían precedido el retiro del Imperio Japones y de Alemania en 1933 y en 1936, a la expulsión de Italia tras su invasión a Etiopia en octubre de 1935. La ocupación de Finlandia por las tropas de José Stalin se consideraba un hecho consumado, pues, ¿cómo podría un pequeño país de apenas 4.000.000 habitantes enfrentar a un poderoso ejército invasor compuesto por ciento de miles de efectivos? El mundo pronto recibiría una inesperada respuesta a esa interrogante.

Finlandia empleó todos sus recursos para enfrentar a los soviéticos. Los finlandeses que conocían la agreste geografía de Simo Häyhä, legendario francotirador finlandés durante la Guerra Ruso-finlandesa o  Guerra de Invierno. Imagen de Dominio Público. Gobierno de Finlandia.Simo Häyhä, legendario francotirador finlandés durante la Guerra Ruso-finlandesa o Guerra de Invierno. Imagen de Dominio Público. Gobierno de Finlandia.su país y se habían adaptado a las duras condiciones del clima, aprovecharon el implacable invierno de 1939 -1940 que registró temperaturas por debajo de los -35º centígrados, para sorprender a las tropas soviéticas. Vestidos de blanco y movilizándose ágilmente en sus esquíes por campos cubiertos de nieve, los soldados finlandeses emboscaron y dieron de baja a cientos de soldados rusos que se movilizaban por estrechos caminos en largas columnas de blindados, vistiendo uniformes oscuros pues no se les habían suministrado ropa de invierno debido a que ello no le pareció necesario a los estrategas soviéticos que contaban con una campaña victoriosa en pocos días. Esa inapropiada y contrastante vestimenta convirtió a los invasores rusos en blancos fáciles de los francotiradores finlandeses, entre los que se destacó Simo Häyhä (1905-2002), apodado “La Muerte Blanca”, quien despachó a 505 soldados enemigos durante los 105 días de duración de la guerra. Apenas 3 años despues, en noviembre de 1942, los francotiradores volverían a ser actores principales en la batalla más sangrienta de la Segunda Guerra Mundial y posiblemente de la historia bélica: La Batalla de Stalingrado.

Los finlandeses - al igual que lo harían los ucranianos 83 años más tarde - inmovilizaban las largas columnas soviéticas y cortaban sus líneas de suministros, privando a las tropas de comida y a los blindados de combustible, convirtiéndolos en blancos fáciles de los soldados finlandeses que se movilizaban velozmente en su esquíes lanzando cocteles molotov sobre las torretas de los tanques soviéticos, incendiándolos.

Ante la humillación que caía sobre su ejército que estaba siendo derrotado por un pequeño país sin apoyo externo, José Stalin destituyó al comandante de la Operación, el General Kiril Meretskov. y envió 400.000 soldado adicionales, apoyados por miles de ranques y aviones, a Finlandia. Tras poco más de 3 meses de lucha y heroica resistencia, Finlandia firmó en marzo de 1940 un Tratado de Paz con Moscú que implicó la pérdida de territorio que incluía la ciudad de Viipuri, la segunda más importante de Finlandia, 4 islas en el Golfo de Finlandia, así como todo el Istmo de Karelia, cuya ocupación y control constituyó el objetivo de Stalin desde el principio. La Historia calificaría la victoria rusa sobre Finlandia como “pírrica” y le demostraría a Alemania que las fuerzas soviéticas no eran un enemigo a temer. Así fue reconocido por Nikita Kruschev, sucesor de José Stalin, quien se refirió a la Guerra de Invierno en sus memorias publicadas en 1970, manifestando al respecto, que “…fue una derrota peligrosa porque alentó la convicción de nuestro enemigo que la Union Sovietica era un coloso con pies de barro. En resumen, nuestra miserable conducta en la campaña finlandesa alentó a Hitler en sus planes para su Operación Barbaroja.”

En un artículo de la BBC Mundo publicado el 22 de marzo de 2022, en plena Guerra de Ucrania, se refiere la historia de la valerosa resistencia del pueblo finlandés ante la invasión soviética a su país. De la lectura del artículo surgen imágenes de esa corta pero sangrienta guerra que se reflejan en la Ucrania de hoy. Inclusive, las tácticas de ataque usadas por los defensores finlandeses contra los convoyes soviéticos que se desplazaban por estrechos caminos y eran inmovilizados y atacados por pequeños grupo de soldados, nos recuerdan al ya famoso convoy ruso de 64 kms de largo que el 26 de febrero de 2022 entró a Ucrania por el noroeste de Kiev, avanzando por una carretera de dos canales hacia la capital ucraniana. Esa columna compuesta por transportes de tropas y de pertrechos, camiones cisterna y unidades blindadas, seria inmovilizada, entrampada y atacada por pequeñas unidades ucranianas con misiles “Javelin”, resultando diezmada. El artículo antes referido de BBC Mundo cita el siguiente mensaje dirigido a Ucrania que fue publicado en Facebook por un finlandés de 98 años de edad de nombre Hannes Tuovinen, quien es veterano de la Guerra de Invierno:

“Saludos a Ucrania. Una vez Finlandia tambien luchó contra el ejército ruso con todo lo que teníamos y fuimos capaces de aferrarnos a nuestra libertad e independencia. Eso es lo que les deseamos. Toda Europa está con Ustedes” (13).

Cadáveres de soldados soviéticos caídos en Finlandia. Imagen de Dominio Público. Gobierno de FinlandiaCadáveres de soldados soviéticos caídos en Finlandia. Imagen de Dominio Público. Gobierno de Finlandia

La Batalla de Inglaterra

En las seis semanas transcurridas entre el 10 de mayo y el 22 de junio de 1940, Alemania invadió y ocupó Bélgica, Holanda, Luxemburgo y Francia en un blitzkriege o guerra relámpago. El siguiente objetivo en la lista de Hitler era Inglaterra. El 10 de junio de 1940 se activó la “Operación Leon Marino” que tenía como propósito invadir las Islas Británicas desde Francia. Una vez conquistada Inglaterra, Europa estaría en poder de Alemania y entonces la atención de Hitler se centraría en su verdadero propósito que era invadir y conquistar la parte europea de la Union Sovietica para eliminar al enemigo ideológico del Nacional Socialismo, darle al pueblo aleman el lebensraum o espacio vital necesario para su desarrollo y expansión y, por supuesto, para disponer de los vastos recursos energéticos y agrícolas de la Union Soviética.

Para poder ejecutar con éxito la “Operación Leon Marino”, resultaba imperativo controlar el espacio aéreo sobre las Islas Británicas. Esa misión le fue encomendada a la Luftwaffe o fuerza aérea alemana que era comandada por Herman Goering, quien prometió a Hitler un rápido control del cielo inglés. Pero no sería así. Entre los meses de julio y septiembre de 1940 se desarrolló la “Batalla de Inglaterra” que fue el primer enfrentamiento bélico de la historia que se libraría exclusivamente en el aire. La Luftwaffe alemana empleo en la batalla más de 1.300 bombarderos Heinkel 111 y Junkers 88 Stukas y 900 cazas Messerrschmitt Bf109 y 300 Bf110, los que fueron enfrentados por 600 aeronaves inglesas Spitfire y Hurricaine. El resultado de la épica batalla aérea fue de 640 aviones nazis destruidos, contra 260 unidades de la RAF derribadas, una proporción de 2 a 1. Para finales de septiembre de 1940, las perdidas alemanas obligaron a Hitler, primero a pospones para despues cancelar, la invasión a Inglaterra. Tras la derrota alemana el Primer Ministro Winston Churchill pronunciaría en el Parlamento inglés una de sus más célebres frases al referirse a los hombres y mujeres de la Real Fuerza Aérea RAF, héroes de la Batalla de Inglaterra, diciendo, “Nunca en los anales del conflicto humano, tantos debieron tanto a tan pocos”. En diciembre de 1940, Adolfo Hitler firmó la “Directiva No 21” que activó la “Operación Barbaroja”, la invasión a la Union Sovietica.

La “Operación Barbaroja”

22 de junio - 5 de Diciembre de 1941

“Patea la puerta y toda la podrida estructura se caerá. Mientras más pronto golpeemos a Rusia, mejor”

- Adolfo Hitler sobre su plan de invadir la Unión Soviética -

Este 22 de junio de 2022 se cumplieron 81 años de la invasión por Alemania a la Union Sovietica que se realizó bajo el nombre clave de “Operación Barbaroja”.(14) Esa invasión que constituyó el mayor y más sangriento ataque militar de la historia, estaba prevista ser ejecutada a mediados de mayo de 1941, pero la necesidad surgida en abril de ese año de invadir los Balcanes - Grecia y Yugoslavia - para salvar a Benito Mussolini de una humillante derrota, retrasó por 5 semanas la invasión. Aun cuando la rápida victoria alemana en los Balcanes permitió cumplir con la nueva fecha fijada para el ataque a la Union Soviética, el retraso en el inicio de la invasión a la Unión Soviética, aunado a la anticipada llegada del invierno de 1941, tendría muy negativas consecuencias para los planes de Hitler, al igual que sucedió con la Grande Armée de Napoleón Bonaparte en 1812. Al Alto Mando alemán no le preocupó el retraso en el inicio de la invasión a Rusia pues contaba que su blitzkrieg llevaría a una rápida derrota del ejército soviético, a más tardar para finales de octubre de 1941, lo que habría significado la conquista de la parte europea de Rusia hasta los Montes Urales, incluyendo a Ucrania y extendiéndose de Norte a Sur por 1.700 kilómetros, desde Arcángel en el Mar Blanco, hasta Astrakán en el Mar Caspio, en el sur.

Aunque Stalin fue advertido por los ingleses que los alemanes estaban moviendo tropas y equipos en grandes cantidades hacia el este de Europa, el Jefe soviético decidido ignorar tal advertencia. Tambien desatendió la informacion suministrada por el espía soviético en Tokio Richard Sorge, quien le avisó a Moscú que los alemanes atacarían a la Union Sovietica antes

Adolf Hitler durante una reunión con los generales del Grupo de Ejército del Sur en junio de 1942. Imagen bajo Licencia CCA de Deutsches Bundesarchiv. Atribución: Bundesarchiv, Bild 183-B24543 / CC-BY-SA 3.0Adolf Hitler durante una reunión con los generales del Grupo de Ejército del Sur en junio de 1942. Imagen bajo Licencia CCA de Deutsches Bundesarchiv. Atribución: Bundesarchiv, Bild 183-B24543 / CC-BY-SA 3.0

del fin de junio de 1941 (15) Así, el domingo 22 de junio de 1941, a las 04:15 horas,140 Divisiones del Heer o fuerzas terrestres de la Wehrmacht, conformadas por 3.100.000 efectivos alemanes y por tropas auxiliares de países aliados,(16) iniciaron la “Operación Barbaroja”. Esta gigantesca fuerza militar que representaba el 75% del total de tropas activas del Tercer Reich, estaba apoyada por 17 Divisiones Panzer (3.300 tanques), 13 Divisiones motorizadas, 7.100 piezas de artillería, 2700 aviones, 600.000 camiones y vehículos de todo tipo y 635.000 caballos. El ejército invasor ingresó a territorio soviético desde Polonia, dividido en tres grandes Heeresgruppen o Grupos de Ejércitos: el Heeresgruppe Nord o Grupo de Ejercito Norte (26 Divisiones alemanas y 13 Divisiones finlandesa), que tenía como objetivo a Leningrado, pasando por los países bálticos de Lituania y Letonia; el Heeresgruppe Mitte o Grupo de Ejercito Centro (71 Divisiones -1.3 millones de hombres -) que apuntaba hacia Moscú, y el Heeresgruppe Süd o Grupo de Ejercito Sur (59 Divisiones), cuya misión era la conquista de Ucrania y la ocupación de Kiev. El ataque fue precedido de bombardeos por la Luftwaffe alemana a 66 campos aéreos soviéticos ubicados a lo largo del Frente, lográndose la destrucción de 1200 aeronaves soviéticas en tierra.

Durante los primeros 3 meses de la “Operación Barbaroja” el blitzkrieg de las fuerzas invasoras fue indetenible. El 19 de julio, Adolfo Hitler emitió la “Directiva 33” que detuvo el ataque a Moscú del Grupo de Ejercito Centro que había avanzado a lo interno de Rusia mucho más que los otros dos Grupos de Ejércitos, creando un peligroso saliente sin protección en sus flancos que podría ser rodeado y “embolsado” por fuerzas soviéticas. Con el fin de estabilizar todo el frente aleman, al Grupo de Ejércitos Centro se le ordenó reforzar los flancos de los Grupos de Ejércitos Sur y Norte. En cumplimiento de esa Directriz, el General Herman Hoth giró hacia el norte para apoyar el cerco de Leningrado y el General Heins Guderian se dirigió con sus Panzers hacia el sur para acelerar la ocupación de Ucrania. En el Frente Norte, los países bálticos fueron ocupados y la ciudad de Leningrado (hoy San Petersburgo) fue sitiada a partir del 8 de septiembre y hasta enero de 1944 (en el cerco participaría la “División Azul” española enviada por Francisco Franco en correspondencia al apoyo aleman recibido durante la Guerra Civil). En el Frente Centro, Minsk en Bielorrusia y Smolensk sobre el rio Dniéper en el Oeste de Rusia fueron tomadas y para mediados de octubre la “Operación Tifón”, nombre clave de la conquista de Moscú, se encontraba a 110 kms de la capital soviética, habiendo avanzado desde el inicio de la invasión a un ritmo de 40 kms por día, atravesando Bielorrusia en 3 semanas. Por su parte, el Grupo de Ejércitos Sur conquistó Ucrania, la fuente principal de alimentos soviéticos y las fuerzas al mando de Gerd Von Rundstedt ocuparon Kiev, donde fueron hechos prisioneros 650.000 soldados rojos, los que se sumaron a los 2.400.000 que ya se habían rendido desde el comienzo de la Invasion(17). Igualmente, Crimea fue ocupada y Sebastopol sitiada, dando control a Alemania del Mar Negro.

Fin primera parte.

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