| Panamá: Juan Carlos Varela gana las primarias de panameñistas |
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Ciudad Panamá. Jul. 10 (TERESITA YÁNIZ DE ARIAS/ PANAMÁ AMÉRICA).- El triunfo de Juan Carlos Varela en las elecciones primarias del domingo es un hecho importante en la vida política, no sólo del panameñismo (derecha), sino del país. Vale la pena destacar que para el partido más grande de la oposición, estas elecciones primarias son otro paso en el camino emprendido por los sectores más modernos, para que la dirección de ese colectivo se hiciera más democrática, participativa y transparente, alejándolo del liderazgo unipersonal y caudillista que marcó un largo período de su historia. No hay vida democrática sin partidos político, y no puede desarrollarse una democracia fuerte y vigorosa sin partidos abiertos a la participación de todos los que deseen identificarse con ellos. Sin embargo, para algunos que se dicen comprometidos con la democracia y la transparencia, los partidos políticos son un obstáculo a sus intenciones de convertirse en voceros y representantes de la voluntad popular sin someterse al escrutinio del voto, saltándose el único mecanismo que permite al ciudadano común expresar su apoyo o rechazo a quienes aspiran a gobernarlo. Por eso, una de las mayores amenazas a la democracia es el descrédito y la permanente descalificación de la actividad política y de sus dirigentes, que conduce a que muchas personas honestas e interesadas en el bien común se abstengan de participar en los partidos y muchas se desvinculen de la política por considerarla una actividad indigna. A pesar de las deficiencias y de algunos resabios electoreros del pasado, la democracia panameña se ha fortalecido, sobre todo, por la práctica del ejercicio libre del voto en tres torneos electorales consecutivos, que han conducido a la alternancia en el poder sin mayores traumas, así como por la progresiva, aunque aún imperfecta, democratización interna de los partidos...
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