Home arrow Items en Esp arrow El Desafío de la Democracia
Dec 03, 2008 at 03:57 PM
 
 
Main Menu
Home
Primera Plana / Headlines
Documentos / Documents
Referendos / Plebiscites
Libros / Books
Enlaces / Links
Derechos Humanos / H. Rights
FORO / Participative Forum
::: BLOGS :::
Venezuela Hoy. Blog de Marcos Villasmil...
Comentario Internacional. Blog de Yaxys Dallán...
Para leer si queda tiempo. Blog de Alberto Muller...
Reciba actualizaciones por correo
Novedades / New Items
Favoritos / Popular
CUBA

 Iniciativas Democráticas

Entrega de firmas para un referendo
Disponibles en nuestra sección
DOCUMENTOS en Español

:: DONACIONES ::

You may help this effort for democracy with your valued donation to offset the cost of maintaining this site and to assist us in our efforts in favor of democracy and human rights.
Click on the button above to use PayPal. Or you may send a check to Participatory Democracy Cultural Initiative, Inc. Send a note to DemocraciaParticipativa.net with your commitment.

INSTRUCCIONES

Official PayPal Seal

Syndicate
Privacy Policy
[administrar sitio]
This is a bilingual site. Individual contributions are either original Spanish or English. Few translations are made / Sitio bilingüe con colaboraciones en español o inglés. La mayoría no son traducidas al otro idioma.

: : DERECHOS HUMANOS / HUMAN RIGHTS : :

Este es un espacio dedicado a la defensa de los derechos humanos y a la denuncia de sus violaciones.  Este esfuerzo tiene carácter universal y está abierto a las víctimas y a sus defensores en todo el mundo, en español e inglés.  Pulse el botón de Derechos Humanos a su izquierda. 
 
This is a space devoted to human rights where complaints and reports on violations may be published by all concerned.  This section is a universal effort opened to the victims and their advocates all over the World, in English and Spanish.  Please, click on the Human Rights button on your left.

: : FORO PARTICIPATIVO / PARTICIPATIVE FORUM : :

En el Foro Participativo convergen la mayoría de los aportes de nuestros cibernautas con opiniones sobre temas históricos, económicos, políticos y/o sociales que afectan a la democracia y a los derechos humanos. Hay contribuciones breves y también artículos o ensayos, que están abiertos al debate.  Le invitamos a participar - pulse el botón Foro/Forum de la barra superior. Encuentre más abajo una lista de los últimos aportes al FORO.

The Participative Forum is open to all cybernauts willing to share their opinions on democracy and human rights by region within all historical, economic, political and/or social facets.  Your contributions might be as short and to the point or as elaborated as you wish, and they'll all be open to debate.  Everyone is invited to participate in English and/or Spanish. Click on the menu bar Foro/Forum above. Find below a list of the latest contributions to the FORUM.

Momentos atrevidos de Estados Unidos - Alberto Müller
NUCLEAR POWER: ¿an alternative solution? - Gerardo E. Martínez-Solanas
ELECCIONES VENEZOLANAS: ¡QUÉ MOLLEJA! - Marcos Villasmil
Venezuela: entre votos y tanques - Alberto Müller
Re:Entre la paz y la violencia, Venezuela decide su destino - Gerardo E. Martínez-Solanas
Pequeña y apartada <<nosotros trabajamos... ¿y tú?>> - Yoani Sánchez
La burla y la mentira son monólogos peligrosos en la Cuba de hoy - Silvio Benítez
¡Sí podemos! - Eduardo J. Barrios P.
ELECCIONES VENEZOLANAS: A PONERNOS LAS PILAS - Marcos Villasmil
Hospitales en Cuba: ¿lo llevas todo? - Yoani Sánchez
El Desafío de la Democracia PDF Print E-mail

Por Peter Berkowitz

 

Japanese government
Asamblea legislativa nacional de Japón (©AP/WWP)
Asamblea legislativa nacional de Japón
A medida que avanza el siglo XXI, la democracia – sistema de gobierno por el cual el pueblo elige a sus gobernantes en elecciones regulares, libres, imparciales y competitivas – ha resultado ser el régimen preferido de las naciones del mundo. Este hecho no significa que la historia haya terminado, que por algún proceso constante e inexorable todos los países adoptarán, tarde o temprano, la democracia, o que los intelectuales contemporáneos hayan descubierto por fin un modelo definitivo y verdadero del buen gobierno. Lo que sí significa es que con frecuencia cada vez mayor, cuando a la gente se le ofrece una opción – no sólo en América del Norte y Europa Occidental, sino también en América del Sur, Europa Oriental, Asia, Oriente Medio y África – prefiere tener voz en la forma en que se la gobierna; quiere que quienes desempeñen cargos políticos rindan cuentas por sus acciones; quiere leyes fundadas en la persuasión, en lugar de leyes impuestas por la violencia; y quiere que el gobierno proteja las libertades individuales y garantice la igualdad ante la ley.

Hoy día, la mayoría de los estados son democráticos y sus cifras van en aumento. En efecto, tras la Segunda Guerra Mundial y sobre todo en los últimos treinta años el movimiento hacia la democracia ha sido, sin duda, asombroso. En 1950 había aproximadamente 20 democracias entre los 80 estados soberanos del mundo. En 1974 se podía denominar democráticos a unos 40 países entre los 150 países del mundo. Desde entonces, gracias en buena parte a la caída del Muro de Berlín, la disolución pacífica de la Unión Soviética y el fin del enfrentamiento entre Oriente y Occidente con la victoria de Estados Unidos en la Guerra Fría, la democracia se ha propagado por Europa Oriental, Asia, América del Sur y África. El número total de democracias se ha triplicado en los últimos 30 años. Según Freedom House, existen hoy alrededor de 120 democracias, o sea, las dos terceras partes de los 193 estados del mundo.

La única región donde no se ha puesto en evidencia un movimiento más serio o sostenido hacia el cambio democrático es en el Oriente Medio musulmán. Pero en 2005 han tenido lugar una serie de acontecimientos favorables. Las elecciones nacionales y la convención constitucional en Iraq, la expulsión de fuerzas armadas sirias del Líbano y la demanda del pueblo para el autogobierno, la decisión del presidente egipcio Hosni Mubarak de celebrar elecciones multipartidarias, y la aprobación de una ley por la Asamblea Nacional de Kuwait que otorga el derecho al voto a la mujer sugieren que el Oriente Medio musulmán se está abriendo cada vez más a la democracia.

La propagación de la democracia en todo el mundo hace que sea cada vez más necesario comprender sus postulados, principios y perspectivas. Quienes jamás han experimentado otra forma de gobierno puede que den fácilmente a la democracia por sentada. Y puede que aquellos para quienes la democracia constituye una experiencia relativamente nueva, o quienes aspiran a ella, o aquellos para quienes representa una intromisión extranjera intimidante o amenazante, no comprendan plenamente lo que la democracia exige de sus ciudadanos, o lo que les ofrece. Por lo tanto, es útil preguntar desde diferentes puntos de vista, ¿qué es la democracia? ¿De dónde viene la democracia y cómo se ha desarrollado? ¿De qué manera pueden variar razonablemente las democracias? ¿Cuáles son los fundamentos indispensables de la democracia?, ¿Cuáles son las debilidades de la democracia y sus tendencias imprudentes? Y ¿cómo afectan a la democracia la tecnología y los sucesos políticos?

LA DEMOCRACIA EN LA ANTIGUA GRECIA

Athens La democracia en la antigua Atenas se mantuvo por 241 años
 La democracia en la antigua Atenas se mantuvo por 241 años
El término democracia proviene de dos palabras griegas: demos, que significa el pueblo, y kratein, que significa gobernar. En el mundo griego la democracia se entendía en contraste con la monarquía, en la cual es una persona la que manda, y las oligarquías, en las que mandan unos pocos. Aunque nunca llegó a ser la norma en la antigüedad clásica, el primer gran florecimiento de la democracia tuvo lugar en la antigua ciudad griega de Atenas. En ella perduró la democracia entre los años 508 y 267 antes de Cristo, y hasta que Estados Unidos cumpla 241 años en el 2017, la antigua Atenas sigue siendo la democracia más longeva de la historia.

En Atenas, el pueblo, o más bien la población elegible – es decir, los ciudadanos varones de 18 años de edad, o mayores – gobernaba directamente en la Asamblea y discutía políticas abiertamente en la ágora (plaza del mercado). En la cúspide de su gloria, a mediados del siglo quinto antes de Cristo, el estadista ateniense Pericles elogió, según el historiador Tucídides, la democracia ateniense por su superioridad sobre todas las alternativas. En su famosa oración fúnebre por los soldados atenienses que murieron en la guerra del Peloponeso, Pericles explicó que esa superioridad surgía de la libertad y la igualdad que disfrutaban sus ciudadanos. Pero era una libertad que no degeneraba en anarquía, y una igualdad no para todas las cosas sino ante la ley. Pericles declaró que en Atenas a las personas se las recompensaba por sus méritos, se respetaba tanto la vida privada como el bien común, prosperaba la cultura, florecía el debate, se alentaba la innovación, se recibía bien a los forasteros, y gracias a su apertura a lo nuevo y a lo diferente, Atenas adquirió el conocimiento para derrotar a sus enemigos en la guerra. No cabe duda de que las realidades de la vida ateniense a menudo no se correspondían con los ideales que describe Pericles. No obstante, esos ideales arraigados en el principio democrático, dieron vida a las esperanzas del pueblo y guiaron sus aspiraciones.

La democracia ateniense no echaba en falta a detractores. Tanto Platón (427-347 a. de C.) como Aristóteles (384-322 a. de C.) coincidieron en que la democracia estaba lejos de ser el mejor régimen. Sostenían que era defectuosa porque permitía a la gente vivir conforme a sus gustos y aversiones, en vez de la razón y la virtud. Platón en particular fue influido en sus pronunciamientos sobre la democracia por el juicio de su venerado maestro Sócrates (469-399 a. de C.), en el que un jurado de 500 atenienses le declaró culpable de corromper a la juventud y de impiedad, y le condenó posteriormente a muerte.

A pesar de sus recelos, tanto Platón como Aristóteles ofrecieron una defensa limitada de la democracia. En La República, el Sócrates de Platón califica a la democracia de manto multicolor que, al abrigar a todo tipo de personas, ofrece asimismo libertad a quienes desean vivir conforme a la razón y la virtud. Aristóteles sostuvo que el mejor régimen factible – es decir, el tipo de gobierno bajo el cual podría esperar vivir la mayoría de la gente la mayor parte del tiempo – era, en realidad, un régimen mixto en el cual el pueblo ejercía cierto poder democráticamente, y algún poder se ejercía oligárquicamente, o por la minoría de los ricos.

En general – y aquí Platón y Aristóteles no ofrecen una crítica categórica – los atenienses no percibían una contradicción entre la democracia y la esclavitud, o entre la democracia y la exclusión de las mujeres de la política. Aunque la democracia como la entendían ellos ponía a todos los ciudadanos en igualdad de condiciones, no confería la ciudadanía a todos los individuos. En efecto, la idea democrática de que el pueblo debe gobernar no precisa quienes exactamente pertenecen al “pueblo”. Para llegar a la conclusión de que las personas no deben ser excluidas de la política a tenor de su clase, creencias religiosas, sexo o raza hace falta otro principio. Este principio fue aportado en la era moderna a la democracia por la tradición liberal.

LA TRADICIÓN DEMOCRÁTICA LIBERAL

John Stuart Mill John Stuart Mill (1806-1873)
John Stuart Mill
La tradición liberal – las doctrinas de John Locke (1632-1704), James Madison (1751-1836), el barón de Montesquieu (1689-1755), Immanuel Kant (1724-1804) y John Stuart Mill (1806-1873) – se funda en la convicción de que los seres humanos son por naturaleza libres e iguales. Tiende a caracterizar esta libertad e igualdad naturales en términos de derechos compartidos por todos por igual. Hoy día es más común hablar de derechos humanos que de derechos naturales. Pero la doctrina de los derechos humanos, que fundamenta la Carta de las Naciones Unidas y nutre el derecho internacional, si bien recibe respaldo de diferentes tradiciones, tiene sus orígenes intelectuales inmediatos en la tradición de derechos naturales del liberalismo.

El principio liberal modifica el principio democrático en al menos dos maneras decisivas. Primero, proclama que desde el punto de vista de la vida moral y pública nuestra humanidad común es más fundamental que las diferencias de clase, sexo, raza o incluso creencia religiosa. Y segundo, al definir la libertad y la igualdad en términos de derechos que preexisten al gobierno, el principio liberal afirma que existen algunas acciones que el gobierno no puede tomar contra las personas, independientemente de lo grande y apasionada que sea la mayoría a favor de ellas. Cuando las personas utilizan hoy el término democracia, a lo que se refieren es democracia liberal.

Todas las democracias liberales modernas son también democracias representativas. En lugar de congregarse para votar directamente sobre las leyes, como hacían en Atenas, los ciudadanos de hoy votan por legisladores que redactan y aprueban las leyes, y por ejecutivos que tienen la responsabilidad de aplicarlas. El gobierno indirecto del pueblo a través de sus representantes supone una modificación adicional del significado original de la democracia. Efectivamente, en el siglo XVIII, cuando Estados Unidos y Francia comenzaron a desarrollar la democracia liberal moderna, tuvieron que superar la objeción de que debido a que el pueblo debía gobernar directamente, la democracia era aplicable sólo a poblaciones pequeñas y cerradas, que vivían juntas en una sola zona geográfica compacta y bien definida.

James Madison James Madison (1751-1836)
James Madison
James Madison hizo frente al desafío en Federalist 10, uno entre una serie de artículos periodísticos que escribió junto con Alexander Hamilton (1755-1804) y John Jay (1745-1829), para persuadir a sus conciudadanos a que apoyaran la ratificación de la Constitución de los Estados Unidos. Aducía que la representación permite que el autogobierno se extienda por una república comercial compleja, compuesta de una gran población dispersa por un territorio vasto y variado. Al mismo tiempo, sirve como corrección a la tendencia de la democracia de dar expresión a los caprichos pasajeros del pueblo. En vez de votar cada una de las leyes, el pueblo vota por legisladores en quienes se puede confiar que deliberarán pacientemente y elaborarán leyes que servirán al bien público, en virtud de su conocimiento de la política y de su posición en la comunidad. Y si el pueblo llega a la conclusión de que sus representantes han desempeñado mal sus funciones y han traicionado la confianza que ha depositado en ellos, puede sacarlos del cargo mediante el voto.

En una democracia representativa el pueblo es soberano y el gobierno se apoya en su consentimiento, pero a lo que consiente el pueblo es a todo el esquema de instituciones de gobierno y a los procedimientos establecidos para hacer leyes y resolver disputas. De esta manera, el pueblo consiente en acatar las leyes que producen sus representantes, incluso aquellas con las que no está de acuerdo, siempre que éstas sean promulgadas mediante instituciones y procedimientos acordados, se ajusten a los derechos garantizados por la constitución o la ley suprema del país y no infrinjan los derechos naturales o humanos más fundamentales. Además, las mismas instituciones y procesos democráticos que permiten elaborar leyes malas también proporcionan a los ciudadanos la oportunidad de persuadir a la mayoría a elegir funcionarios que promulguen leyes mejores.

FUNDAMENTOS Y VARIACIONES DE LA DEMOCRACIA LIBERAL ACTUAL


Los venezolanos manifiestan su derecho a la libre expresión, en noviembre de 2003 (©AP/WWP)
Los venezolanos manifiestan su derecho a la libre expresión, en noviembre de 2003
Las distintas democracias pueden elegir arreglos institucionales diferentes para garantizar los derechos individuales y mantener la igualdad ante la ley. Por ejemplo, la mayoría de las democracias modernas han escogido un sistema parlamentario, en el cual el líder del poder ejecutivo es elegido por el poder legislativo y depende de él. Estados Unidos es minoría puesto que ha adoptado un sistema presidencial, en el cual el jefe del ejecutivo es elegido por el pueblo y es, en gran parte, separado e independiente del poder legislativo. Ambos sistemas dependen de un poder judicial independiente para decidir imparcialmente las disputas que inevitablemente surgen bajo la ley. La ventaja del sistema parlamentario suele consistir en su mayor receptividad a la voluntad del pueblo y la mayor flexibilidad que concede a los funcionarios. La ventaja del sistema presidencial radica en el sistema de pesos y contrapesos tanto sobre la voluntad popular como sobre los políticos ambiciosos, que incorpora la separación de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. A los ciudadanos que viven bajo uno u otro sistema les conviene estudiar la alternativa para entender mejor las virtudes y debilidades de su propio sistema de gobierno.

A pesar del amplio espacio para las diferencias al diseñar las instituciones democráticas, la experiencia histórica sugiere que la democracia moderna tiene ciertos cimientos indispensables. Varios de estos cimientos tienen que ver con las limitaciones sobre las acciones del gobierno. Por ejemplo, la libertad de expresión, que incluye la libertad de pensamiento y de discusión, prohíbe al gobierno hacer leyes que dicten a la gente lo que deben pensar o decir. Esta libertad es esencial porque todas las demás derivan de la facultad del ciudadano para tener sus propios pensamientos y trazar planes independientemente. El derecho de reunión le garantiza a los ciudadanos el derecho de discutir sus ideas con otros, abiertamente y en público, si lo desean, o discretamente y en privado, si lo prefieren. La libertad de culto sostiene que el gobierno no puede dictar a las personas cómo rendir culto o el contenido de su fe religiosa, ni siquiera si deben o no rendir culto. Las protecciones para los acusados impiden que el gobierno emplee injustamente su tremendo poder al arrestar, detener y juzgar a aquellos sobre los que recae la sospecha de haber cometido un delito.

No todos los cimientos de la democracia entrañan la elaboración de derechos formales. Un poder judicial independiente constituye una fuente por encima de la política partidaria para arbitrar en las disputas sobre lo que la ley ordena, prohíbe o permite. Una economía libre puede facultar a las personas para que gocen del fruto de su trabajo y colaboren y compitan unos con otros de modo que aumente la prosperidad de la sociedad en general. La prensa libre le proporciona a los ciudadanos múltiples fuentes de noticias y de opiniones encontradas y les permite, por lo tanto, tomar decisiones informadas.

En cualquier caso las democracias van a diferir en lo que se refiere al equilibrio entre los derechos individuales y el poder del gobierno. Además, personas razonables pueden discrepar sobre la estructura óptima del poder judicial, el grado apropiado de la regulación estatal de la economía y los límites extremos de la libertad de prensa. Por lo tanto, responde al interés de las democracias mirar las prácticas de las otras democracias en busca de perspectiva y de nuevas ideas sobre la mejor manera de realizar su meta compartida de libertad y de igualdad bajo la ley.

Al igual que todas las formas de gobierno, la democracia liberal moderna tiene sus debilidades y sus tendencias imprudentes. Críticos con diversas perspectivas han coincidido en la conclusión de que la democracia liberal tiende a dividir la comunidad y socavar los justos reclamos de la costumbre y la tradición, alienta a los individuos a aislarse y a preferir su ventaja privada al bien público, fomenta una dependencia exagerada de los procedimientos formales y los derechos individuales a costa de la reflexión sobre los méritos intrínsecos y los fines últimos, desatiende la disciplina moral y la educación de carácter que hacen falta para formar buenos ciudadanos y, por último, bajo el disfraz de promover la diversidad impone una uniformidad de creencias y conductas. Sus adversarios hablan a veces como si estas críticas proporcionaran un fundamento para rechazar la democracia. Algunos de los amigos equivocados de la democracia actúan como si fuera una traición admitir tan siquiera que la democracia tiene faltas. En realidad, el conocimiento de los defectos de la democracia es un complemento vital para valorar sus fundamentos. Porque es a la luz de sus fundamentos que las naciones deben elaborar correcciones liberales y democráticas a las debilidades y tendencias imprudentes de la democracia.

¿HACIA DÓNDE SE DIRIGE LA DEMOCRACIA?

Aunque no hay razones para suponer que el futuro traerá cambios que harán innecesarios los fundamentos de la democracia o que superarán para siempre todas sus debilidades y tendencias imprudentes, las nuevas eras inevitablemente darán lugar a nuevos desafíos. Esta era, la era de la globalización, no es diferente. La revolución actual en los viajes y las telecomunicaciones han hecho del mundo un lugar más pequeño y han llevado imágenes y palabras de todo el mundo a las computadoras de escritorio y portátiles. Ahí reside una ventaja democrática. Con unos pocos clics del ratón podemos disfrutar de un acceso sin precedentes a una gama asombrosa de opiniones de fuentes diversas sobre los temas importantes de la actualidad. Se puede fomentar el debate político y realzar la tolerancia hacia puntos de vista encontrados. Pero existe también un peligro. Gracias a esa misma tecnología, es más fácil que antes que la gente se sumerja en informaciones y opiniones que refuerzan las ideas preconcebidas y las preferencias partidistas. Ello puede polarizar la política e incluso alentar hostilidad hacia la idea misma de la competencia entre puntos de vista contrarios.

Depende de los partidarios de la democracia asegurar que responda a los viejos desafíos, y a los nuevos.

Peter Berkowitz dicta cátedra en la Facultad de Derecho de la Universidad George Mason y es investigador de la Hoover Institution de la Universidad de Stanford.

IberLibro.com - 110 millones de libros nuevos, antiguos, agotados y de ocasión

Web hosting services
 
Cuba:
DEMOCRATIC INITIATIVES

The partial outcome of the CUBAN NATIONAL DIALOGUE, with the participation of Cubans within the island and overseas, is a new document titled "Programa TODOS CUBANOS", still open to public debate with a goal to improve its scope and objectivity for a wider participation of Cubans on this effort for all and for the good of all.  The text published by an important sector of the Cuban opposition is the product of months of dialogue among thousands of Cubans hoping for a better homeland.  This is a tangible effort of participatory democracy in action in spite of repression on the part of the Cuban regime.  Please, read here the words of its main spokesman.
 
Other Cuban democratic initiatives are listed in our Spanish section of DOCUMENTS

DOCUMENTOS en Español


Papel del Micropréstamo en la Economía Cubana hoy y en el futuro 

Habana, 18 de julio de 2008.- "Cuba lleva 50 años de atraso con respecto a cualquier otro país en cuanto a economía se refiere. Aún cuando, han aumentado las salidas del país y los cubanos nos hemos puesto al día con relación a otros aspectos de la globalización en el mundo, la manera de hacer y de entender la economía es atrasada. Y no porque no sepamos hacer negocios (que los hacemos bien en las peores circunstancias) sino por la mentalidad del cubano promedio que ha vivido durante mucho tiempo dependiente económicamente del Estado y, a pesar de considerarlo injusto, se queja de “lo que no le dan” o de lo que “no le aseguran” y, en la práctica está poco consciente de su responsabilidad personal en el mejoramiento de su situación económica. Esto, creo que está claro para todos, es plenamente justificado por décadas de centralización económica y de imposibilidades (incluso para los incondicionales al Gobierno, situados en puestos de dirección de empresas importantes) de tomar decisiones determinantes en cuestiones de negocio o, peor aun, de su seguridad económica, como el ahorro o la inversión ..."
 
Top! Top!