| La participación comunitaria - una visión desde los Estados Unidos |
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En el pasado se aceptaba como algo normal que las decisiones sobre asuntos públicos se tomaran entre un puñado de personas. Hoy día eso ha cambiado. La disponibilidad general de información por medio de las nuevas tecnologías ofrece a los ciudadanos más y mejor acceso a la vida pública. En la sexta presentación de nuestra serie sobre educación cívica, hablaremos sobre la participación comunitaria. El acceso a la información cada vez tiene más significado y cada vez más gente debate decisiones que afectan a sus vidas. La información es poder, y las poblaciones ahora se dan cuenta de que los gobiernos necesitan de la participación del pueblo en la toma de decisiones. En la actualidad, la sociedad otorga gran importancia a la participación de la comunidad. Si la comunidad no participa en el proceso de tomar decisiones, los deseos del pueblo no se ven realizados. Cuando la comunidad participa, demuestra la verdadera aplicación de los principios democráticos y el poder del pueblo. Los ciudadanos participan en la vida pública de modo más activo en un estado descentralizado. Los gobiernos locales acercan la toma de decisiones a la comunidad, permitiendo que los ciudadanos ofrezcan su punto de vista y que así se produzca una relación más estrecha entre el gobierno y la población. Los gobiernos locales fortalecen la transparencia y la confianza. Se desarrolla la relación necesaria entre los ciudadanos y funcionarios para gestionar los asuntos de la comunidad. La participación de los ciudadanos en la vida de la comunidad promueve la eficiencia, la claridad y la apertura de las operaciones en cuanto a su aplicación. Lo más importante es que estas relaciones permiten a la gente adquirir credibilidad y demostrar buena fe ante los otros miembros de su comunidad. La sociedad civil describe las asociaciones voluntarias y autónomas como un vínculo que actúa entre los individuos y el estado. Estas asociaciones unen a los ciudadanos para trabajar por el bien común, ofreciéndoles una voz al unísono independiente y firme. Crean un foro en el que los ciudadanos pueden participar e influir en la toma de decisiones. Los grupos de la sociedad civil son muy diversos: puede haber grupos religiosos, sindicatos, asociaciones de estudiantes e incluso asociaciones deportivas. Para que la sociedad civil tenga un auténtico papel en el proceso democrático, debe estar firmemente establecida. Las asociaciones de la sociedad civil actúan como la voz del pueblo. Informan y educan al compartir información entre sus miembros y promueven su mensaje por medio de distintas actividades. También actúan como fuerzas unificadoras en la comunidad, fortaleciendo las relaciones entre los miembros de la comunidad y trabajando para lograr los mismos objetivos. La sociedad civil beneficia a los ciudadanos y al gobierno de numerosas formas. Al limitar el poder del gobierno y prevenir sus abusos, la sociedad civil asegura que los deseos del pueblo se realicen. Los procesos de participación en organizaciones de la comunidad promueven la honestidad entre los miembros y el diálogo que permite el intercambio de ideas y opiniones. Este diálogo ofrece ideas y nuevas formas de pensar, así como resultados en la solución de problemas. Finalmente, el capital social conformado por la confianza, la tolerancia y la unidad, se crea cuando los ciudadanos participan en el proceso democrático. La sociedad civil fortalece las relaciones entre el gobierno y los ciudadanos y vigila los asuntos públicos. La participación de la comunidad es clave en el desarrollo democrático y la descentralización de poderes. Las asociaciones comunitarias deben tener tres elementos para ser efectivas: Primero, debe haber deliberación, que permite el análisis y evaluación de los diferentes aspectos de un problema. La deliberación está compuesta por el intercambio de información y la reflexión antes de tomar una decisión final. Segundo, debe existir diálogo. El diálogo es un modo específico de discusión con más estructura que una conversación. Cada comunidad debe tener espacio para organizar reuniones públicas, foros, debates y talleres. El diálogo permite el libre intercambio de ideas constructivas. Tercero, debe haber un consenso. El consenso es el acuerdo al que se llega tras el diálogo y representa la voz de la mayoría. Para lograr el consenso con éxito hay que recolectar y analizar la opinión de todos los ciudadanos. Cuando los miembros de una comunidad están involucrados seriamente, el consenso se puede aplicar de modo más efectivo. Transcripción del podcast (audio) del 31 de diciembre de 2007. Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. |








