| Democracia y Libertad de Expresión |
|
|
|
|
Notas sobre un Seminario Tuve la oportunidad de asistir el pasado viernes 20 de julio a un Seminario Internacional organizado en Caracas por la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), COPEI-Partido Popular, y el recientemente creado "Instituto Popular de Formación", hermano del siempre querido y recordado IFEDEC. La presencia en actos de este tipo siempre trae consigo el esperado y agradable encuentro con viejos amigos, entre los que destaco a Milos Alcalay y Sadio Garavini, permanentemente en la trinchera de lucha internacional a favor de la democracia; a un veterano compañero en los organismos funcionales de la ODCA, Rafael Rodríguez Acosta, siempre cordial, ahora trabajando a favor del Consejo Nacional de Laicos; Alejandro Vivas, joven promesa y dirigente de este nuevo COPEI que intenta remozarse y renovarse, a lo que sin duda alguna estoy seguro que alguien tan valioso como Alejandro -hijo de un querido amigo, Angel Vivas- ayudará enormemente. Ojalá COPEI pueda incorporar nuevos militantes de su misma valía. Se inicia el acto en una sala del Hotel Lido que poco a poco es evidente que se va a llenar "hasta las banderas", como se acostumbra decir en los cosos taurinos, con una asistencia de variados campos -político, con la presencia de militancia socialcristiana y una buena cantidad de dirigentes de la oposición al desgobierno chavista-; periodístico, no solo con los reporteros de los principales medios de comunicación, sino muchos colegas; representantes de partidos hermanos de la ODCA, asistentes a las reuniones estatutarias (Comité y Consejo) previstas a llevarse a cabo; así como público en general. Se formó un panel excelente, a pesar de la muy lamentada ausencia -por motivos absolutamente respetables y comprensibles- de Marcelino Miyares, Vicepresidente de la ODCA y Presidente del PDC de Cuba. Dan inicio formal al acto, en breves introducciones, el Secretario General de COPEI, Luis Ignacio Planas, y la presidenta del Instituto de Formación Popular, Virginia Rivero, quienes son seguidos por: -William Echeverría: periodista venezolano de gran trayectoria; recientemente es noticia su gesto de haber rechazado, en acto público, un premio de prensa debido a las actuales políticas del gobierno en materia de libertad de expresión. Comienza William mostrando en pantalla desde su laptop datos de organizaciones no gubernamentales en materia de violaciones a la libertad de expresión realizadas por el actual régimen venezolano durante el 2006, explicando que de más de cien casos de restricciones a la libertad de expresión, un 35.1% son de intimidación, 15.8% son agresiones directas a los medios y a sus trabajadores; 13.9%, amenazas directas por órganos o personeros gubernamentales; y otro 13.9% son actos de hostigamiento judicial. Desmenuza y analiza, en lenguaje sencillo y claro, casos concretos que ilustran lo señalado arriba. Es evidente que el gobierno de Venezuela atropella a los medios, envilece las expresiones mediáticas públicas, y acompaña el mensaje divisionista del presidente Chávez. Frente a todo esto, William Echeverría se hace una pregunta vital: ¿Es posible la reconciliación en Venezuela? La responsabilidad periodística en cuanto a no echar más leña al fuego es insoslayable; se puede transmitir la información sin extremismos ni sectarismos, sin demonizar al Otro. La práctica de metodologías de expresión y comunicación basadas en el diálogo y la tolerancia ("la escucha activa", por ejemplo) es fundamental. Hay que renovar el mensaje, el lenguaje y las formas de interrelación. Me recuerda al Jean Lacroix del ensayo "El Sentido del Diálogo", leído en mi época de militancia política juvenil, y una frase inolvidable de ese libro: "Los que no son seres de diálogo son fanáticos; se desconocen tanto como desconocen a los otros." Hay que luchar contra la humillación sin humillar. Subraya algo que flotará en el ambiente de todo el seminario, y será recalcado por otros expositores: nadie debería desear para Venezuela una guerra civil. Caer en ese abismo no puede ser la solución al desastre chavista. Recuerda, mutatis mutandis, el doloroso caso de Rwanda. Sobre todo, concluye su magnífica intervención con estas palabras: "solo la tolerancia puede cambiar al mundo." De seguidas, intervino Marcel Granier, Presidente del Grupo 1BC y de RCTV. De forma terminante y directa comienza por afirmar: "la libertad precede a toda ley." Ante quienes aducen que en Venezuela no hay restricciones a la libertad de expresión debido a una aparente pluralidad de medios, discrepa afirmando: "la libertad de expresión sólo existe cuando se puede expresar opinión sin temor a represalias y sanciones." Allí están las cifras mostradas por William, allí están los datos recogidos por innumerables ONG nacionales e internacionales al respecto. No puede hablarse tampoco de libertad de expresión si el gobierno y sus agencias se niegan a suministrar la información que haga transparente su gestión; el muy difícil acceso a las fuentes de información es tangible (lo reconoce incluso, en un video posterior mostrado por Alberto Federico Ravell, director de Globovisión, el entonces ministro de comunicación Andrés Izarra, hoy director de Telesur.) PDVSA es un ejemplo notable de esta carencia de transparencia. [ texto completo ] |

