| Desde Venezuela: Condiciones elementales para una nueva Democracia Participativa |
|
|
|
Tras la pista de la participación.Condiciones elementales para la nueva democracia participativaMiguel González MarregotLa democracia participativa aún continua siendo una deuda pendiente en la agenda de la Venezuela de estos nuevos tiempos. La construcción del modelo democrático participativo contenido en el texto constitucional de 1999, implica la aceptación y cumplimiento impostergable de una serie de condiciones valorativas, políticas e institucionales elementales. Sin el cumplimiento de tales condiciones la nueva democracia participativa se torna inviable. Una primera condición, es aceptar que la participación es un fenómeno PLURAL y DIVERSO. No puede haber una nueva democracia basada en la unicidad de actores y de cosmo-visiones. Los regímenes de pensamiento único, de pensamiento hegemónico podrán auto-denominarse como “democráticos y populares” pero NO lo son. Y no son democráticos, ni populares porque justamente se basan en la represión (desde formas sutiles, hasta persecuciones abiertas) de las iniciativas del pueblo. Así pues que, sin diversidad de pensamientos, sin pluralidad de actores no hay democracia participativa. Un segundo requerimiento es reconocer que la participación es un fenómeno INCLUYENTE; es decir, una nueva democracia participativa no puede basarse en “la exclusión del otro”, ni en el monopolio de las instituciones por tan sólo una de las partes de la sociedad. La nueva democracia necesita de la inclusión de todos: de las mujeres y de los hombres, del empresario y el comerciante, del empleado y del obrero, de los estudiantes, de la juventud, de la niñez y de los ancianos. En nombre de la democracia o de la participación no debe arrinconarse al contrario. Una tercera condición, es comprender que la democracia participativa implica la TOLERANCIA. Y es que, el reconocimiento de las diferencias, o de las opiniones distintas a las propias, son la esencia misma del hecho democrático. Una nueva democracia debe basarse en la tolerancia de las visiones divergentes que posean sus distintos componentes sociales. La tolerancia es un camino exitoso hacia la integración social. La tolerancia es una posibilidad cierta de construir una sociedad democrática en el respeto mutuo. En cuarto lugar, se hace necesario interiorizar que la participación y, por al tanto, la democracia se encuentra asociada indisolublemente a la LIBERTAD. Sí, libertad de pensamiento, libertad de expresión, libertad de asociación, libertad de elegir. Libertad para crear y construir, libertad para intervenir en los asuntos colectivos. ¿Cómo ser protagonista, si no se es libre? Pero hay más... Una quinta condición insustituible es la PAZ. Porque no puede construirse una nueva democracia basándose en el “guerrerismo”, en la retaliación o la venganza. Venezuela, ha sido un país con vocación pacífica desde hace décadas y ese valor hay que preservarlo. La paz va unida al progreso, a la modernidad, a las posibilidades de alcanzar mayores y mejores niveles de vida. La democracia participativa debe fundamentarse en la paz y, no en enfoques ideológicos que propugnen la vieja lucha de clases. Un sexto requerimiento es la JUSTICIA. Una nueva democracia no puede desarrollarse al margen de la justicia. Ni puede construirse sobre la impunidad. ¿Cómo se puede participar en los asuntos públicos, sin garantías legales mínimas?. Una justicia politizada es el peor castigo para el inocente, o para el ciudadano o ciudadana, que busca la protección o el amparo de la ley. ¿Resulta pertinente proponer estas condiciones básicas para la construcción de una nueva democracia participativa? La respuesta es un doloroso y sencillo: SÍ. Y esta afirmación es dolorosa en atención a la cantidad de eventos que han venido sucediendo en el país, y que justamente apuntan hacia una dirección equivocada; fuera de los límites de la democracia. La violencia política ha incursionado en el país. Empleados públicos, padres y madres, sostenes de hogar fueron despedidos por expresar sus opiniones en los procesos de referenda revocatorio. Otros ciudadanos se encuentran detenidos por su posición política. Los medios de comunicación social se encuentran bajo una situación legal especial. Bombas, asesinatos, la inseguridad desbordada y una institucionalidad resquebrajada son otros condicionantes que nos indican la fragilidad de la democracia venezolana, hoy en día. Las contradicciones entre la realidad del país, la actuación de sus principales operadores políticos oficiales y los postulados de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, comienza a ser abismal. ¿Pero hay salidas? La respuesta, también es un SÍ. Esta vez esperanzador y tan fuerte como el empeño que le pongan los sectores sociales venezolanos que valoran positivamente y creen en la PLURALIDAD y la DIVERSIDAD, en la INCLUSIÓN y la TOLERANCIA, en la LIBERTAD, la PAZ y la JUSTICIA. Bajo esos principios y condiciones, la nueva democracia participativa puede ser una realidad. Avancemos, que el futuro nos pertenece a TODOS. 29 de noviembre de 2004 [tomado de Venezuela analitica.com] |








