Yaxys Dallan
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¿A qué temerá Hugo Chávez? - 2008/06/11 01:39
¿Por qué Chávez dice desmarcarse de las FARC? ¿Será que las elecciones de noviembre influyen en esa pretendida decisión?
¿A qué temerá Hugo Chávez? Por Yaxys D. Cires Dib
¿Qué le pasará al discípulo del faraón? Pues resulta sumamente sospechoso que el aspirante a sátrapa 'cubazuelano' y defensor de todas las causas liberticidas esté ahora conminando por lo menos mediante palabras- a las guerrillas terroristas a que dejen sus actividades. ¿Será que la computadora de Reyes tiene información todavía más comprometedora en su contra? Algo me hace pensar que sí, porque este repentino cambio cuando hasta hace poco consideraba a las FARC como luchadores por el proyecto bolivariano no parece ser producto de intervención divina y sí de que lo han cogido con las manos en la masa.
Pero no hay que dejarse engañar. Dentro de su país sigue avanzando en su proyecto totalitario --exportable- ahora con su nueva perla bautizada por los ciudadanos como la Ley Getsapo, porque obliga a que todos se conviertan en 'sapos', o sea, en chivatos, inclusive en detrimento de su propia familia. El nuevo engendro chavista también faculta a los cuerpos de seguridad para intervenir en la vida privada de los ciudadanos (leyendo correos, escuchando llamadas telefónicas) sin autorización judicial, cosa que de hecho no sería nada nuevo, pero sí un dato más en tanto es la legalización de una burda práctica antidemocrática. Aunque ahora Chávez diga que tiene que rectificar algunas cosas de ese proyecto, no crean ustedes que es para cambiar ese deseo de tener controlados, chantajeados y amordazados al puro estilo fascista a todos los ciudadanos. Chávez no cambia, señores.
Por ello nadie debe caer en la trampa que ahora quiere tenderle a los colombianos --y a los venezolanos-- en relación con las FARC. La mona aunque se visa de seda mona se queda. Chávez es indigno de recibir confianza ajena, cosa que ha demostrado lo poco que ha salido a la luz del computador de Reyes. Pobre del que creyendo en sus palabras desista en la denuncia y la observancia de sus actuaciones. Dios le coja confesado.
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