Home arrow Foro / Forum
Nov 21, 2008 at 09:09 PM
 
 
Main Menu
Home
Primera Plana / Headlines
Documentos / Documents
Referendos / Plebiscites
Libros / Books
Enlaces / Links
Derechos Humanos / H. Rights
FORO / Participative Forum
Top Forum
Gerardo E. Martínez-Solanas (315 posts)
Yaxys Dallan (180 posts)
Elena Blanco (85 posts)
Marcos Villasmil (78 posts)
Vicente R. Gutiérrez Santos (68 posts)
Miguel Saludes (61 posts)
Jorge A. Sanguinetty (61 posts)
Ernesto Ortiz Hdez. (48 posts)
OSWALDO JOSÉ PAYÁ SARDIÑAS (41 posts)
daniel bouzas (37 posts)
Login Form
Username

Password

Remember me
Password Reminder
No account yet? Create one
:: DONACIONES ::

You may help this effort for democracy with your valued donation to offset the cost of maintaining this site and to assist us in our efforts in favor of democracy and human rights.
Click on the button above to use PayPal. Or you may send a check to Participatory Democracy Cultural Initiative, Inc. Send a note to DemocraciaParticipativa.net with your commitment.

INSTRUCCIONES

Official PayPal Seal

Visitantes online
We have 61 guests online
Privacy Policy
You must register for posting. It's free! Find the Login Form in the left column.
Debe registrarse para publicar en el "Login Form" de la izquierda. ¡Es gratis!

FORO PARTICIPATIVO / PARTICIPATIVE FORUM
 
Yaxys Dallan
Admin
Posts: 180
graphgraph
 
Fracturas cubanas - 2008/10/03 14:28 Fracturas cubanas

Yaxys Cires Dib

Usualmente los ciudadanos se posicionan con respecto a asuntos a los que la mayoría atribuye algún nivel de particular importancia. Situaciones y temas que con frecuencia los dividen, a veces llegan a causar una fuerte polarización. A estas divisiones o fracturas y a los factores que las originan algunos politólogos les llaman cleavages.

El conocimiento de los cleavages en el plano económico, político, social y moral es imprescindible para quienes pretenden ejercer algún tipo de liderazgo.

En América Latina, tópicos o realidades como el indigenismo, Estados Unidos, las empresas trasnacionales y la distribución de riquezas suelen actuar como verdaderos cleavages. De hecho, han sido aprovechados por los políticos neopopulistas para manipular y conquistar a las masas. Después, ellos mismos, principalmente Chávez, se han transformado en elementos de división para otras sociedades, realidad de la que tomaron buena nota Calderón en México y García en Perú.

Lo mismo en Europa con los nacionalismos y la inmigración, astutamente utilizados por políticos como Le Pen y Berlusconi. Pero también hay otros temas, como la unión entre personas del mismo sexo, el papel de las religiones en la sociedad y el relativismo moral (recomendable leer el discurso de Sarkozy del 29 de abril de 2007 en el complejo deportivo Bercy y el "Fixing our Broken Society" de David Cameron, pronunciando el 7 de julio de este año en Glasgow) que suelen dividir a los ciudadanos.

El caso cubano

No hay que ser un experto en demoscopia para asegurar que las principales fracturas de la sociedad cubana están patentes en la realidad socioeconómica: en primer lugar, la miseria. La pésima situación económica de los hogares provoca tremendos dolores de cabeza para comer, vestirse y transportarse. De un lado está la inmensa mayoría de la población, incluyendo a muchos que reciben una modesta remesa familiar desde el extranjero. Del otro lado de la fractura están los que tienen la vida resuelta, ya sea porque son de la nomenclatura gubernamental, están vinculados a las inversiones extranjeras o porque tienen cargos importantes en empresas estatales.

En Cuba no hay democracia ni libertad; esa es una de las causas de la mayoría de las dificultades económicas existentes, pero los ciudadanos no perciben el problema político como el principal. Al menos la gravedad de sus circunstancias individuales les impide ver más allá de cómo resolverlas de manera inmediata; les preocupa más, por así decir, mitigar el problema que indagar en sus causas. Tampoco cuenta –contamos- con los recursos para tomar conciencia de ello. Por tanto, nuestras iniciativas, aunque sin descuidar una estrategia contra las causas más profundas, deben responder a la fracturas que la gente sí identifica, como la antes señalada.

El propio régimen, durante muchos años ha proporcionado el lenguaje clave para hablar de los problemas sociales cubanos y conseguir que los ciudadanos entiendan. Todos entenderían, por ejemplo, si se denuncian las desigualdades entre clases sociales. En Cuba pocos saben qué es la tripartición de poderes, pero todos saben qué son las clases sociales y "la explotación del hombre por el hombre".

Pero hay otras fracturas que la gente identifica: una es la racial, tema incómodo para muchos que constatan lo poco que se ha avanzado al respecto después de medio siglo del triunfo de una revolución que dijo pondría fin a la discriminación por motivo de raza. Otra es la diferencia entre el Oriente y el Occidente del país: el Oriente pobre, al que le prometen agua para dentro de varios años, y el Occidente pobre también, pero donde está la capital –vitrina-, cosa que por muchas razones hace que el nivel de precariedad sea menor que en el resto del país.

En la actualidad muchos se preguntan si la oposición estará presente en el proceso de transición a la democracia. Sí, claro que puede estar, pero dependerá de su capacidad para descubrir y concentrarse en los verdaderos cleavages cubanos, y adoptar el lenguaje apropiado (lenguaje que traslucirá una estrategia específica, unos gestos o actos, potenciales o concretos, más que una ideología formulada) sin distraerse con los que pueda generar el gobierno lanzando temas al aire. No se trata de aparcar el reclamo de derechos políticos, es hacer más efectiva la labor, priorizando asuntos que a la gente les llega y frente a los cuales es más sensible.

En una segunda etapa, la de la consolidación democrática, serán las ideologías, detestadas hoy por no pocos, las que jugarán un papel fundamental. Desde ellas los opositores de hoy responderán mañana a los cleavages de la nueva Cuba –inclusive de manera dogmática-. En la Cuba democrática existirán democristianos, liberales, socialdemócratas, conservadores y comunistas. Mucha gente –o poca- se identificará con cada uno de ellos y con sus propuestas electorales.
  | | The administrator has disabled public write access.
 
Top! Top!