Home arrow Foro / Forum
Nov 21, 2008 at 07:52 PM
 
 
Main Menu
Home
Primera Plana / Headlines
Documentos / Documents
Referendos / Plebiscites
Libros / Books
Enlaces / Links
Derechos Humanos / H. Rights
FORO / Participative Forum
Top Forum
Gerardo E. Martínez-Solanas (315 posts)
Yaxys Dallan (180 posts)
Elena Blanco (85 posts)
Marcos Villasmil (78 posts)
Vicente R. Gutiérrez Santos (68 posts)
Miguel Saludes (61 posts)
Jorge A. Sanguinetty (61 posts)
Ernesto Ortiz Hdez. (48 posts)
OSWALDO JOSÉ PAYÁ SARDIÑAS (41 posts)
daniel bouzas (37 posts)
Login Form
Username

Password

Remember me
Password Reminder
No account yet? Create one
:: DONACIONES ::

You may help this effort for democracy with your valued donation to offset the cost of maintaining this site and to assist us in our efforts in favor of democracy and human rights.
Click on the button above to use PayPal. Or you may send a check to Participatory Democracy Cultural Initiative, Inc. Send a note to DemocraciaParticipativa.net with your commitment.

INSTRUCCIONES

Official PayPal Seal

Visitantes online
We have 53 guests online and 1 member online
  • geramar
Privacy Policy
You must register for posting. It's free! Find the Login Form in the left column.
Debe registrarse para publicar en el "Login Form" de la izquierda. ¡Es gratis!

FORO PARTICIPATIVO / PARTICIPATIVE FORUM
 
Gerardo E. Martínez-Solanas
Admin
Posts: 315
graph
 
Otra burbuja a punto de reventar - 2008/06/02 13:28 George Soros es un ícono de las finanzas que, cuando susurra algo, todos lo escuchan. Por tanto, su afirmación de ayer sobre el fin de la “burbuja” del petróleo es alentadora, aun cuando su pronóstico no sea algo que quienes examinamos con serenidad estas cuestiones no supiéramos. No obstante, me atrevo a afirmar que Soros equivoca su pronóstico cuando afirma que sea necesaria una recesión previa en Estados Unidos y otros países industriales para que esa burbuja llegue a reventar.

Cada 20 a 25 años hay un ciclo de alza en los precios de los productos básicos, como el petróleo, que inicialmente se produce porque su costo ha crecido comparativamente menos que los niveles de inflación. Es decir, si los productos que se compraban con $10 hace veinte años, deben comprarse ahora con $15, los productos cuyos precios se mantuvieron artificialmente por debajo de ese aumento del 50% deben subir naturalmente hasta alcanzar un nuevo y comparable nivel de equilibrio. A su vez, en economías robustas como la de EEUU y muchos países industrializados, el ingreso por habitante suele aumentar más que el nivel de inflación, lo que da lugar a un mayor poder adquisitivo. Es el efecto palpable de un crecimiento económico real durante ese período.

El ciudadano promedio de EEUU tiene mucho más poder de compra hoy día que el que tenía cuando la crisis petrolera de 1973. Eso quiere decir que cuando se inició la actual escalada de precios del petróleo, esos precios estaban por debajo de los de 1973 en términos de poder adquisitivo. El aumento considerable del poder adquisitivo, sumado a las bajas tasas de interés, provocaron la otra burbuja de los bienes raíces que recientemente acaba de reventar. Los precios del petróleo han ido a la zaga de este otro fenómeno.

Eventualmente, el precio comparativamente “barato” del crudo, como resultado de la inflación de los demás productos del mercado, acabó por buscar un nuevo equilibrio oferta/demanda y se disparó entonces la nueva alza de precios que se ha acentuado durante los últimos meses. El problema consiste en que la escalada de precios del crudo casi siempre es súbita, porque la oferta suele estar controlada por decisiones políticas y/o especulativas, y estas decisiones provocan un aumento importante que, a su vez, es alimentado aún más por el alarmismo de los medios de prensa. Esto da lugar a que las expectativas de ganancias fáciles provoquen mayor especulación e impulsen los precios en una espiral más allá de los niveles de equilibrio que debían haber alcanzado naturalmente.

En esta crisis, el fenómeno especulativo se ha visto alimentado también por un alza considerable de la demanda provocada por el consumo de países como China, India y Brasil, que están en un proceso de enorme expansión económica. Empero, el resultado de esta influencia, medido en precios que superan ya ampliamente el nivel de equilibrio, no sostiene más las jugadas especulativas que han alimentado los precios durante los últimos meses, y los mercados de futuros, que son los que determinan esos precios, empiezan ya a perder rápidamente capitales de inversión. Eso está sucediendo con el crudo.

Podemos pronosticar que la especulación continuará durante el verano porque es la época de mayor gasto de combustibles. No sorprendería que el precio de la gasolina se acerque a $4.50 el galón (en EEUU) y el crudo se acerque a los $150 el barril en julio y agosto. En el otoño vendrá el derrumbe de los precios, pero el nuevo nivel de equilibrio ya será proporcionalmente mayor al del 73 y al de principios de los 90, debido a la influencia netamente alcista de la demanda china, india y brasileña, entre otros. Por tanto, no esperemos precios por debajo de $2.00 el galón. Es probable que se estabilicen alrededor de $2.50.

Esto facilita el otro pronóstico de que la caída de los precios del petróleo a partir de septiembre provocará un alza notable en el mercado bursátil durante el último trimestre de 2008.

En el ámbito político, el reajuste de los precios será un golpe durísimo para gobiernos autoritarios, como el de Venezuela, que han despilfarrado en aventuras “revolucionarias” la bonanza que pudo servir de base para el desarrollo del país. La inestabilidad política de algunos exportadores de petróleo del Oriente Medio y Africa se acentuará y provocará situaciones de mayor extremismo en medio de una súbita recesión. Países como Cuba, que cifran la solución de su desastre económico en el descubrimiento potencial de grandes yacimientos petroleros, encontrarán que la baja del crudo hará menos atractivo el riesgo de la prospección de petróleo en zonas de reservas no comprobadas. Sin capital propio, esta esperanza se desvanecerá en gran medida. En general, ejemplos como el de Dubai, que invierten sus enormes ganancias en un espléndido programa progresista de desarrollo interno, no abundan entre los miembros de la OPEP y sus protegidos.
  | | The administrator has disabled public write access.
 
Top! Top!