Jorge A. Sanguinetty
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Trabajando por el futuro de Cuba - 2008/08/14 09:52
Acaba de concluir la XVIII Reunión Anual de la Asociación para el Estudio de la Economía Cubana (ASCE) que se realizó en la ciudad de Miami entre los días 5 y 7 de agosto. De acuerdo con el numeroso público que asistió, ha sido una de las más ricas en cuanto a la calidad, naturaleza y pertinencia de los trabajos presentados por sus muchos investigadores. En pocos meses los trabajos estarán disponibles en los libros correspondientes y en discos compactos.
Los trabajos que se presentaron por prestigiosos autores cubano-americanos y de otras nacionalidades y que fueron discutidos críticamente por comentaristas designados, cubrieron una amplia gama disciplinaria que incluyó la economía, la sociología, las ciencias políticas, la ingeniería, el derecho y muchos otros campos del saber humano indispensables en la futura reconstrucción del país. Desde su fundación en 1990 por un grupo de economistas cubano-americanos residentes en la ciudad de Washington, ASCE se ha ido desarrollando como uno de los esfuerzos más serios e importantes para preparar a los cubanos para emprender la reconstrucción del país una vez que se liberen del régimen actual.
Aunque ASCE es una organización académica y profesional dedicada a promover y divulgar estudios avanzados sin fines político-partidistas, sus miembros participan voluntariamente en sus numerosas actividades durante cada año a favor de una transición que conduzca a Cuba hacia una sociedad basada en el imperio de las libertades individuales organizadas en el marco de un estado de derecho y un régimen democrático. Como subcapítulo de la benemérita American Economic Association (AEA) fundada en el Siglo XIX, ASCE se rige por unos estatutos incluidos en sus artículos de incorporación en el estado de Maryland, por las reglas de la AEA y por el estatus concedido por el Internal Revenue Service como sociedad sin fines de lucro y exenta del pago de impuestos. El conjunto de estas reglas basadas en el sistema legal de Estados Unidos del cual todos somos beneficiarios, determina una estructura y dinámica de gobierno democrático donde los miembros de su Junta de Directores (unos diez) y su presidente son elegidos cada dos años por voto directo de los miembros de la organización que pagan una cuota anual mínima por pertenecer a ella. Los fondos así devengados representan la única fuente de ingresos de ASCE, para así poder mantener su independencia.
Los fundadores de ASCE tuvieron varios objetivos en mente. A la caída del muro de Berlín y mientras los acontecimientos que condujeron a la disolución de la Unión Soviética se aceleraban, surgió la esperanza y la posibilidad de que sucesos similares acabaran con la dictadura cubana. Por lo tanto, el primer objetivo de ASCE fue preparar a los economistas y otros profesionales especializados en asuntos públicos para un cambio en Cuba, en especial a los que trabajaban como profesores universitarios o investigadores o eran altos funcionarios de organismos como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, las Naciones Unidas, el Banco Inter-Americano de Desarrollo y la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).
Un segundo objetivo fue realizar estudios que oportunamente sirvieran para guiar las múltiples tareas de una transición como las que comenzaban en los países ex socialistas. Parte de este objetivo fue estudiar la experiencia de esas transiciones y ver qué lecciones eran de interés para Cuba, en materia de políticas de liberalización de precios y mercados, de restauración de los derechos de propiedad, de desarrollo del sector financiero, el montaje de un nuevo sistema legal regido por un marco constitucional, estrategias de privatización, etc.
Un tercer objetivo fue divulgar los estudios y hacerlos llegar a Cuba para ayudar a los ciudadanos residentes en la isla y a los líderes de la oposición y la disidencia a prepararse para una futura transición, al mismo tiempo dándoles el aliento de saber que sus compatriotas en el exilio aprovechaban sus libertades trabajando para un futuro mejor. Siempre ha sido interesante saber que muchos funcionarios del gobierno cubano, incluyendo algunos muy prominentes, buscan y consiguen los trabajos escritos por los investigadores miembros de la Asociación.
Un cuarto objetivo de ASCE ha sido siempre la renovación de su membresía, atrayendo a las generaciones más jóvenes. Era necesario que los jóvenes universitarios cubano-americanos y de otras nacionalidades desarrollaran un interés por los asuntos cubanos lo suficientemente intenso para comprometerse a realizar estudios e investigaciones de largo alcance con relación a la economía y la sociedad cubanas.
Después de la Reunión de la semana pasada, dedicada a estudiar Cuba en el año cincuenta de la revolución y a la memoria del doctor Armando Lago, uno de sus fundadores y tercer presidente, es posible afirmar que seguimos avanzando en el esfuerzo de rescatar el futuro de Cuba de las manos de la oligarquía gobernante. En este aspecto hemos podido marcar nuevos rumbos, entre ellos el haber ampliado nuestro rango de estudios para incluir la colaboración de científicos, arquitectos e ingenieros con economistas y otros profesionales. Además, hemos comenzado a laborar en comisiones donde este tipo de trabajo interdisciplinario se lleva a cabo por varios especialistas y en períodos más largos de tiempo, de manera de poder completar estudios de alta complejidad y/o que requieren esfuerzos prolongados en la recopilación y análisis de datos. Yo me siento particularmente orgulloso de ser parte de esta institución y desde aquí felicito a sus muchos y distinguidos miembros por un trabajo bien hecho.
Miami, 11 de agosto de 2008
www.cubafuturo.org
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