Marcos Villasmil
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A diez años de la detención de Pinochet - 2008/10/29 13:30
Hace pocos días se cumplieron diez años del arresto de Augusto Pinochet en Londres. En esos días me encontraba en esa ciudad, y pude seguir con detalle todos los acontecimientos, desde su arresto hasta la sentencia del Comité Judicial de la Cámara de los Lores, los llamados Law Lords, que dio la vuelta al mundo y significó todo una revolución para el derecho internacional.
Un hecho que me llamó la atención fue que, de los cinco lores que formaban parte del Comité, dos no habían nacido en el Reino Unido; eran nativos de Sudáfrica. Cuesta imaginarse una posibilidad similar en otros antiguos imperios coloniales en su relación con sus anteriores colonias.
Al inicio, una mayoría muy escéptica pensaba que en pocos días, semanas quizá, liberarían a Pinochet. Incluso especialistas en derecho internacional decían que no se podía hacer nada. Pinochet gozaba de inmunidad para sus actos en el ejercicio del poder ejecutivo de Chile.
¿Qué tenían que decidir los Law Lords? Si un ex- jefe de estado podía reclamar inmunidad para sí ante las cortes inglesas por violaciones a las leyes criminales internacionales. Y aquí estuvo un detalle importante: El Reino Unido era y es signatario (como lo son Chile y España, los otros dos países involucrados en el caso) de la Convención Internacional contra la Tortura (ONU, 1984) según la cual los estados signatarios de la misma acordaban voluntariamente perseguir o extraditar a acusados de haber cometido actos de tortura. La mayoría de los Law Lords decidió que dicha Convención generaba una “jurisdicción universal” en todos sus estados firmantes.
Además, afirmaron que bajo dicha Convención el Reino Unido poseía jurisdicción sobre los actos de tortura de los que se acusaba a Pinochet, ya que al ser firmada por el país, pasaba a formar parte del corpus jurídico británico. Así, de un plumazo, viejos conceptos como “inmunidad soberana”, o “soberanía”, dejaron de ser escudos protectores de torturadores y de genocidas.
La Cámara de los Lores le dijo al mundo, simplemente, que ningún jefe de estado o de gobierno, y su soberanía, no estaban por encima de las leyes. La defensa de los derechos humanos recibió un impulso histórico.
Hoy, en varios países, como Tailandia o Perú, exjefes de gobierno están presos o en espera de juicio. La impunidad de hecho de la que gozaban todos los gobernantes se ha venido a menos.
A diez años de una decisión sin duda histórica, que sirva ello de lección y de alerta a los tiranos que hoy en el mundo siguen pensando que están por encima del control natural de la justicia. La misma podrá tardar, pero de que llega, llega.
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