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FORO PARTICIPATIVO / PARTICIPATIVE FORUM
 
Wenceslao Cruz
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¿Existe la Izquierda? - 2006/09/27 15:22 El concepto de izquierda, política o ideológica, surge luego de la revolución francesa. A finales del siglo XVIII, los parlamentarios que se sentaban a la derecha del monarca eran considerados defensores del régimen feudal, y los que se ubicaban a la izquierda, resultaron ser los simpatizantes de un naciente sistema capitalista.

Este simple y anecdótico hecho histórico aún sigue utilizándose en el argot político, donde se sigue identificando la preocupación por una mayoría desfavorecida o el progreso, con el ser de izquierdas. En una democracia es difícil comprender que pueda aplicarse esa definición a algún partido político en específico, pues para ninguno sería medianamente inteligente reconocer que no quiere ejercer el poder para el bien de la mayoría o a favor del progreso. En conclusión que todos deberían ser de “izquierdas” sin tener ninguno que arrogarse esa definición para sí.

Curiosamente existe el interés de uno o varios partidos, en diferente sociedades democráticas, que reclaman para sí ese concepto, pero porque lo necesitan como slogan y coartada electoralista. Eso les permite poner al contrario en una posición aparentemente diferente e impopular. La propaganda de los grupos y partidos políticos que presumen de ser de izquierdas tienen mucha semejanza con los principios ideados por el ministro de información de Hitler, efectivos para la propaganda empleada por el estado nazi. Uno de ellos era el principio de la vulgarización y que consistía en poseer «una propaganda popular, adaptada al nivel del menos inteligente de los individuos a los que va dirigida». Las masas eran despreciadas con este principio, el ideólogo nazi asumía como cierto que «cuando más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar».

Sólo partiendo de un convencimiento de la ignorancia de las masas puede comprenderse el que un partido haga una campaña electoral definiéndose como de izquierdas, entienden que ese mensaje es efectivo porque desprecian a esas masas electorales a las que se dirigen, las consideran que no razonan lo suficiente, ni se preocupan de ir al fondo de los programas electorales. Esas masas asociarán al partido que se autoproclama como de izquierdas con un partido que se preocupará de los problemas sociales de la mayoría o con el progresismo. Así de simple.

En las dictaduras, principalmente las que siguen al pie de la letra, los consejos del ministro nazi en cuanto a propaganda, les encanta aparecer como de izquierdas también, interesante. Es como si lo que sirvió en su momento para identificar una postura progresista, en un momento histórico concreto, se haya viciado de tal forma, que debería dar repelús oírlo en los momentos actuales.

Pero no debemos caer en el error de, por querer diferenciarnos de ellos, de asumir su propaganda y admitir la etiqueta de derecha que ellos endosan a sus contrarios, electoralmente hablando. Los hechos y los resultados de un buen programa de gobierno han de ser el mejor baremo de comparación. El que en una época se sentaran unos buenos hombres a la izquierda de un Rey no quiere decir que si no nos sentamos ahora a la izquierda en un parlamento de una auténtica democracia, no estaremos al lado y en representación de una mayoría.

No porque el genio Leonardo Da Vinci fuera zurdo, no existieron y existen genios también que utilizan la diestra. La ciencia no se divide en zurdos y diestros, como tampoco la democracia debe etiquetarse en derecha e izquierda. Quienes lo hacen sólo reivindican para sí lo que no son capaces de adquirir con hechos, necesitan de conceptos que contienen ideas, pero que son incapaces de aplicarlas y utilizarlas en un lugar distinto al de la propaganda.
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Gerardo E. Martínez-Solanas
Admin
Posts: 315
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Re:¿Existe la Izquierda? - 2006/09/27 17:45 La ponencia de Wenceslao Cruz es excelente y no merece de mi parte crítica alguna al abrir este debate sobre el tema. Por el contrario, desearía que se me permitiera ampliar el tema con algunas reflexiones sobre la democracia y sobre esos conceptos ambiguos de “izquierda”, “derecha”, “centro”, “centro izquierda”, “extrema derecha”, etc., etc.

Esta confusión contribuye a consolidar algunas afirmaciones tendenciosas de los enemigos de la democracia. La frecuente afirmación de que no hay democracias perfectas es una perogrullada mal intencionada que rebusca defectos y deficiencias como argumento contra un sistema que, por su propia índole, es perfectible, aunque adolezca, por supuesto, de las naturales mezquindades humanas.

A pesar de su numerosos críticos, basta con mirar a nuestro alrededor en el mundo continental inmediato para comprobar la superioridad del sistema norteamericano en su dimensión democrática frente a la realidad de muchos países que se autotitulan democráticos pero apenas llegan a ser un remedo de esa aspiración.

En Venezuela, por ejemplo, se avanza hacia un control unipartidista, al tiempo que el Presidente Chávez dispone alegremente del erario nacional para proyectar su ambición mesiánica y revolucionaria allende sus fronteras. En este y otros países, los presidentes y ex presidentes son acusados de corrupción y peculado y algunos son encontrados culpables, perseguidos y castigados. No siempre en un ambiente de estricto respeto al estado de derecho sino de revanchismo o de hegemonismo político.

En Cuba se usa una espuria versión de democracia "participativa" que no pasa de ser un pretexto constitucional para suprimir toda oposición en un remedo aún más desastroso del difunto sistema soviético totalitario. Una “democracia” tal que todas las decisiones dependen de una sola persona.

No obstante, lo más lamentable es cuando los mismos pueblos afectados vuelven a conceder ciegamente su favor a pésimos exponentes de la política continental, como son Alan García o Fujimori en el Perú, o siguen nutriendo en la Argentina las filas de una agrupación política que ha desangrado el país durante más de medio siglo, le ha robado, lo ha polarizado y lo ha empobrecido, o entregan a Venezuela a la irracional dictadura de una mayoría electoral efímera que proclama una falaz democracia –también autotitulada "participativa"– y la encamina a la destrucción del pluralismo y, por lo tanto, a la transformación ulterior en una dictadura autoritaria o totalitaria de corte cubano.

Mientras tanto, en Bolivia vemos el triste exponente de un triunfo de la democracia convertido en triunfo polarizador de unos sectores del pueblo sobre otros. No destaca el consenso democrático que respeta en todo momento los fueros de las minorías, ni se acatan las normas básicas de un proceso constituyente legítimo, sino el triunfo mayoritario que aplasta y que impone sin miramientos una filosofía que conduce al autoritarismo y puede desembocar en excesos peores.

Contemplamos claramente y con asombro las banderas rojas de la Hoz y el Martillo desplegadas desafiantemente alrededor del flamante presidente Tabaré Vázquez como estandartes del triunfo y proclamación de un nuevo orden en los días de su inauguración. La visión fue anonadante por lo irracional de un comienzo abanderado con los símbolos del totalitarismo fracasado y anacrónico que empobreció a la humanidad durante más de medio siglo y promovió muchos de los mayores crímenes del Siglo XX.

El triunfo de las izquierdas queda así mal visto. Pero es porque insistimos en denominaciones turbias que medran en significados distorsionados, donde pululan conceptos imprecisos y malévolos tales como revolución y justicia popular, en un contexto demagógico de defensa de los pobres y erradicación de los políticos. Así de turbio es el concepto de esas "izquierdas", donde se revuelven groseramente ideologías respetables con proyectos y maquinaciones que sólo aspiran al control del poder.

En lugar de "izquierdas" imprecisas, tendríamos que discernir si hablamos de socialismo, de democracia, de respeto a los derechos humanos, de estado de derecho y, además, distinguiéramos entre los mecanismos políticos que apuntan a gobiernos centralizados o descentralizados. Dejemos en otro bando a los comunistas, los unipartidistas, los que creen en la victoria democrática como un resultado que condona la fuerza y la imposición, o los que justifican la violación de derechos y leyes como medio de supuestas conquistas ulteriores.

Esos son enemigos de la democracia y la elección es clara. No se trata de derechas e izquierdas o clasificaciones aún más difusas como centro izquierda o centro derecha, por no hablar de esa otra aberración política que llamamos, a secas, "centro".

Identifiquemos las ideologías políticas como corresponde: anarquistas, libertarios, conservadores, liberales, demócrata cristianos, demócrata participativos y socialistas, con todas sus respectivas gamas de soluciones políticas más o menos ponderadas o radicales y más o menos tendientes a la centralización o descentralización del poder.

Esas son las banderas que tenemos que identificar y enarbolar según nuestras preferencias políticas e ideológicas. Sólo así podremos luchar por el triunfo de la democracia.
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Jorge Daubar
Visitor
 
Re:¿Existe la Izquierda? - 2006/10/03 11:11 Claro que existe la izquierda, pero sólo para compararla con la derecha. Pero también existen, genéticamente hablando, los zurdos contrariados a los que obligan a escribir con la mano derecha cuando su condición natural es el uso izquierdo. Hay gente que nace con el corazón a la derecha y tienen que andar por la vida con un cardiólogo en los calcañales. Hay países donde el timón del auto va a la derecha y el tránsito igual. O sea, que todo es según el punto desde donde se mire.

Yo prefiero fijarme más en la actuación personal de los políticos que en la etiqueta que les cuelgan, o que se colocan ellos mismos con intenciones oportunistas o de coyuntura electoral. Es como aquello de "has lo que yo digo pero no lo que yo hago".

Lula siempre se alineó con las izquierdas pero para alcanzar la presidencia formó alianza con la derecha religiosa de Brasil, la Iglesia Universal de Dios, el gran empresariado.

En Uruguay, Tabaré Vázquez se mostró rodeado de banderas rojas el día de su triunfo electoral, pero le advirtió a Fidel Castro que si iba a la ceremonia de toma de posesión debía abstenerse de otras actividades políticas.

Bueno, de Kirchner se han dicho muchas cosas pero ahora resulta que se proclama como un buen amigo personal del presidente Bush y no hay nada que haga lamentar su elección. Ni deuda externa tiene ya Argentina.

Creo que se ha impuesto el pragmatismo más allá de cualquier discurso de barricada. La clase política latinoamericana ha aprendido mucho en los últimos años, sobre todo a partir de los experimentos neoliberales que desembocaron en más corrupción y miseria.

Incluso llego a pensar que estamos en un periodo de fascinación por los nuevos pensamientos y que, a la larga, se encontrarán caminos pragmáticos para la administración de los estados, que eso es en síntesis el trabajo de los políticos como empleados de la sociedad que los eligió.

Sin embargo, hay peligros a la vista en el panorama amplio del continente, con algunos rezagos de populismo a la vieja usanza. Como si no estuviéramos ya de vuelta de tantos fracasos y humillaciones.

En todo esto surge la figura de Norberto Ceresole, un sociólogo argentino que trató de darle sustento ideológico a tanto aspirante a caudillo que anda por ahí y que sólo por esas casualidades de la vida se ha descubierto ahora que era un asociado de la Inteligencia cubana. Su tesis de "gobierno militar con apoyo popular" es una copia al calco del peronismo y del castrismo posterior, que no en balde Fidel Castro viajó a Bogotá pagado por el Partido Justicialista. La historia es un tránsito continúo de una época a otra, unas veces suavemente y otras a saltos, pero siempre marcada por la influencia de los hombres.

Estoy preparando un trabajo acerca de él que espero esté terminado en un par de semanas.
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daniel bouzas
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Re:¿Existe la Izquierda? - 2006/11/08 15:57 08 de nov.
El artículo de Cruz es interesante. Es un esfuerzo de intelectualidad que merece nuestro respeto, pero no por ello nuestra aprobación.
El inicio del concepto de izquierda y derecha puede estar ubicado donde el forista lo ubica.
Pero con el devenir del tiempo se fué haciendo carne en la gente el relacionamiento de derecha con la defensa del statu quo y la izquierda como la tendencia al cambio, generalmente en defensa de las personas mas desfavorecidas.

En una auténtica democracia, entre otras cosas, se debe tender a la formación democrática del ciudadano, a su participación, información, toma de conciencia ciudadana, mente abierta, actitud crítica, en pocas palabras los ciudadanos deben estar capacitados para "pensar con cabeza propia".
La educación en el mas amplio sentido es la base genuina de la democracia. No hay democracia verdadera en la ignorancia. Los aprovechadores se sirven de la ignorancia para imponer sus ideas, no me importa si son buenas o no.

Tal vez en este siglo XXI los términos de izquierdas y derechas deban ser redimensionados. Es para pensarlo adecuadamente. Un debate al respecto donde participe la mayor cantidad de personas puede ser un buen comienzo.

En cuanto a una apreciación respecto al presidente de Uruguay Tabaré Vazquez, quiero referirme brevemente.
Vázquez asume la Presidencia en una elección en primera vuelta con mas del 50% de los sufragios, de la manera mas legítima que se pueda lograr.
El sistema electoral del Uruguay ha sido y continúa siendo uno de los mas correctos de América, si no el mas correcto.

Es el candidato de una coalición de partidos políticos (mas de 15)entre los cuales está presente el partido comunista.
Los votantes de ese partido significan el 7% de los votantes de Vázquez. El otro 93% corrsponde a otros partidos políticos del Uruguay. El mismo Vázquez no forma parte del partido comunista.
En la "foto", tal vez pasa que los partidarios comunistas han sido lo suficientemente madrugadores como para posicionarse con sus banderas en el lugar adecuado (salieron mejor en la foto).

El pensamiento político de Tabaré Vázquez se podría definir como Progresismo Pragmático. Poniendo el acento en las cuestiones sociales, con mejor distribución de la renta y con un prolijo manejo de la economía y las relaciones internacionales.

Un politico de gran fuste en este país (Wilson Ferreira)al preguntársele si su partido era de derecha o de izquierda contestó:
Nosotros somos nosotros, los demás que se coloquen donde quieran.
Saludos.
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Gerardo E. Martínez-Solanas
Admin
Posts: 315
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Re:¿Existe la Izquierda? - 2006/12/18 17:07 El concepto de la “izquierda” como una tendencia al cambio y en defensa de las personas menos favorecidas, y de la “derecha” como paradigma del statu quo, como señala Daniel Bouzas, es el resultado de la propaganda diseminada durante gran parte del siglo XX por el socialismo extremista, más conocido como “comunismo”, incluyendo todas sus variantes: maoísmo, trotskismo, castrismo y fabianismo.

Daniel tiene razón en cuanto a que la mayoría de la gente lo entiende así en todas partes, pero eso no obsta para que tratemos por todos los medios de aclarar las definiciones para que el debate democrático en todos los países sea menos confuso.

Por lo pronto, creo que estamos de acuerdo en que los movimientos nazifascistas no son de derecha sino de izquierda, prácticamente tan extremistas como las distintas variantes del comunismo. También que la extrema derecha está representada por los anarquistas, con la variante más moderada que hoy día se identifica como “libertaria”.

Menos extremistas en esta tendencia que se extiende hasta los límites de la derecha, son los conservadores. Las doctrinas conservadoras tienen dos características. La primera, por supuesto, queda de manifiesto por su propio nombre. Es decir, buscan conservar los aspectos que ellos estiman como positivos de la sociedad en que viven. Son en cierta forma tradicionalistas y, por lo tanto, poco amigos de cualquier cambio radical. La segunda es una tendencia a la descentralización del poder. Esto se debe a que los conservadores sospechan siempre de las intenciones de poder de los gobernantes de turno y sus inconfesados propósitos de cambiar las cosas en su beneficio o en beneficio del sector o del partido que los llevó y los mantiene en el poder.

Al identificar a los conservadores con la derecha, la gente está acertada. La tergiversación se produce cuando la izquierda pretende tacharlos de “fascistas”.

Todavía en la derecha y un poco más hacia el centro nos encontramos con los liberales con su apertura de la economía y la liberalización de las leyes que implican normas morales o tradicionales, pero todavía aspirando a una importante descentralización del gobierno. Por supuesto, me refiero al concepto europeo de “liberal” y no al norteamericano.

La participación democrática que propugna Daniel, efectivamente, depende en gran parte de la información y la educación. Y estas dos dependen de la libertad y el estricto respeto a los derechos humanos. Estoy de acuerdo con él en que debemos redimensionar los conceptos de “derecha” e “izquierda” para que el debate democrático sea posible y civilizado, de modo que las opciones de ambas corrientes sean entendidas en toda su dimensión y que en el rejuego político aprendamos a respetar las decisiones populares mediante mecanismos de consulta adecuados.

Tabaré Vázquez fue electo en buena lid y estimo que el proceso democrático en Uruguay ha regresado a los altos niveles que alcanzó hace varias décadas antes del lamentable interregno que alejó a ese país de la democracia. La mención que hice en un escrito anterior de la imagen lamentable durante el acto de su inauguración con banderas rojas y fotos del Ché Guevara era más bien una seria inquietud de que esas mismas fuerzas antidemocráticas que se suman al carro del triunfador pueden si se les permite desvirtuar el propio proceso del que se aprovechan para ocupar un segmento del poder.
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